''Punta del Este no tiene competencia directa''

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''Punta del Este no tiene competencia directa''

Algunos eligen otros destinos de la costa este, como La Paloma, Cabo Polonio, La Pedrera, Punta Rubia, Punta del Diablo, Valizas o Aguas Dulces, porque lo que originalmente los atraía de Punta del Este hoy está en otro lado», dispara el asesor del Ministerio de Turismo Benjamín Liberoff, en un pasaje del diálogo que mantuvo con Ambito del Placer en Montevideo.
«La Argentina es tan maravillosa y grande que decir que la conozco me parece una falta de respeto», confiesa.
Relojero de profesión, casado, con tres hijas, residió en la Argentina entre el 73 y el 74, vivió en Europa y retornó a Uruguay en el 84. Desde entonces siempre estuvo ligado al sector turístico.

P.: ¿Qué hizo en su regreso?
B.L.: Trabajé desde el 85 en agencias de viajes, y luego de un breve paso por la actividad privada fui convocado en 2005 para colaborar con el gobierno actual.

P.: ¿Qué ofrece Uruguay hoy como destino turístico, además de Punta del Este?
B.L.: No podemos negar que Uruguay es un país que históricamente estuvo relacionado con la propuesta del sol y la playa. Pero ha comenzado un proceso en el cual la cultura; el medio ambiente; las aguas termales; la ciudad como sede para convenciones, congresos y ferias; el golf; el carnaval, y la pesca deportiva, por ejemplo, pasaron a constituir ofertas complementarias.

P.: ¿Cuáles son las propuestas para posicionar a Uruguay como destino turístico en el mundo?
B.L.: Muchas. Participamos, por ejemplo, del proyecto Japón Mercosur, junto con la oficina de cooperación japonesa, en una idea que procura posicionar al Mercosur en la zona asiática. En estos días está llegando un grupo de japoneses a Montevideo, a Colonia y a estancias turísticas. China ha aceptado a Uruguay como destino. En estos momentos, las cancillerías negocian los términos de los acuerdos migratorios. Otro ejemplo son las acciones que estamos llevando a cabo en el sur de Brasil. Son cada vez más los extrarregionales que nos visitan. Los cruceros son un claro ejemplo. En la última temporada llegamos a 175.000 personas entre cruceristas y tripulaciones. Punta del Este pasó de 28 amarres a 50 y Montevideo está en el orden de los 90 amarres.

P.: ¿Cuál es hoy el principal destino turístico de Uruguay?
B.L.: Montevideo. Porque si bien durante la temporada de verano es Punta del Este, a lo largo de todo el año el punto que recibe más turistas es la ciudad capital. Ha mejorado muchísimo la oferta hotelera. Hay propuestas de algunas inmobiliarias de la costa para desarrollar puertos deportivos existentes. Por otro lado, hay una idea de hacer en Punta de las Carretas un centro de convenciones o una zona de entretenimientos con alguna variante inmobiliaria.

P.: ¿En qué áreas se repartirá el préstamo de 6.250.000 dólares recientemente otorgado por el BID?
B.L.: En realidad, son cinco millones del BID y 1.250.000 de contrapartida nacional. El préstamo se empieza a ejecutar este año. En primer lugar está el Cabo Polonio, con un ecocentro de interpretación. En segundo término está Colonia, el punto de ingreso de extrarregionales más importante que tiene el Uruguay. Las obras en el puerto de Colonia para la remodelación de la nueva terminal comienzan en estos días. La idea es transformar la vieja terminal de trenes en un gran centro de recepción e interpretación. También haremos un estudio de factibilidad sobre el gerenciamiento y la comercialización de las termas y, por último, se hará una inversión en las sierras de Minas. Diría que entre esos cuatro lugares se repartirá 65 por ciento de ese préstamo.

P.: ¿Por qué motivo la mayoría de los comerciantes y empresarios coinciden en que Punta del Este no es un destino turístico para todo el año?
B.L.: Porque es una realidad. Pero desde hace un año y medio, a partir de una iniciativa tomada en común con la cooperación europea, se está trabajando a los efectos de tener una mirada de largo aliento, que implica definir una visión para ubicar a Punta del Este como una ciudad destino, referente en calidad de vida y en sustentabilidad. Por otro lado, cuando uno tiene una oferta inmobiliaria del volumen que tiene Punta del Este, no es razonable pensar en llenarla, salvo en los meses de verano. Para tener actividades durante todo el año se necesita tener ofertas. Ese es el punto más complicado. También estamos trabajando en estos momentos en un plan de reordenamiento territorial.

P.: ¿A qué se refiere?
B.L.: Un dato importante es determinar cuanto antes las áreas en las cuales no se van a seguir dando autorizaciones de construcción. O se darán, pero en determinadas condiciones, respetando porcentajes de áreas verdes y altura, sobre todo. Además, hay que analizar el destino de la construcción. Si no se toman ciertos recaudos, el balneario terminará perdiendo toda esa gente que elegía Punta del Este en sus comienzos como destino único y exclusivo. No es bueno matar la gallina de los huevos de oro. Por otra parte, la infraestructura también debe tener una necesaria reestructuración. Entre otras cosas, hay que rever las áreas de circulación automovilística perimetrales, tanto para unir la zona de Laguna del Sauce del aeropuerto con La Barra, como para destrabar el curso de la costanera, con muchas dificultades en el verano. No podemos perder tiempo. Hay que reconocer que Punta del Este no tiene competencia directa en la región. No es un dato menor.

P.: ¿Descartaron ya la posibilidad de organizar un evento mundial de fuegos artificiales con motivo de los festejos por los 100 años?
B.L.: Para nada. Está planteado con gente que participa en los festivales de Sydney, de Malta y de Montreal, pero implica inversiones cuantiosas que hay que estudiar un poco más.

P.: ¿Qué conoce de la Argentina?
B.L.: Bariloche, el Camino de los Siete Lagos es deslumbrante. Conozco Mar del Plata, las cataratas del Iguazú, algo de Entre Ríos. Me gustaría ir a El Calafate, al Perito Moreno. Otra asignatura pendiente es el Norte: Tucumán, Salta, Jujuy. La Argentina es maravillosa, y creo que los argentinos lo están empezando a saber ahora. Es un país con unas posibilidades de crecimiento turístico impresionantes.

P.: ¿Dónde pasa habitualmente sus vacaciones?
B.L.: Mi esposa tiene un tiempo compartido en Punta del Este y tratamos de aprovecharlo, sobre todo en invierno, algún fin de semana. Y he vacacionado algunas veces en Arachania, un balneario cerca de La Paloma, una zona preciosa.

P.: ¿A qué lugar regresaría cada vez que pudiera?
B.L.: A España, al Caribe. En Bahía sería un lugar donde viviría, después del Uruguay, claro.

Entrevista de Leandro Ferreyra

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