A su vez, la importación de bienes de capital y los orientados a la inversión resultan un dato alentador, que refleja la mayor inversión productiva y la actualización tecnológica de varios sectores (agropecuario, transportes, siderurgia y metalúrgica, construcción, comunicaciones). Pero, entre los aspectos negativos, se observa que la brecha comercial se fue reduciendo, que el efecto precio fue mayor a la expansión de las cantidades, y que las importaciones se recuperan más rápidamente que la dinámica exportadora, lo que lleva a esperar en un no tan largo plazo (posiblemente en 2007) un equilibrio comercial que reduciría las ganancias de competitividad dadas por la devaluación.
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En este sentido, hay que considerar que las exportaciones de commodities se vieron muy favorecidas por el alza de los precios internacionales, una situación coyuntural que se puede revertir en el mediano plazo, antes de que la reacción de las cantidades compense el efecto. Para que esta tendencia se apacigüe, hace falta una mayor y más fuerte promoción de las exportaciones de bienes no tradicionales, de mayor valor agregado, que son los que mejor han reaccionado en el nuevo escenario, con políticas activas de promoción industrial y ampliación de mercados.
En sí, las expectativas son buenas, en la medida en que se espera que el balance comercial continúe siendo superavitario en torno a los u$s 9.800 millones; pero, como ya se comentó, es necesario reforzar las políticas relacionadas con la promoción de las exportaciones de manufacturas industriales o de mayor valor agregado. En el caso de las pymes, muchas manifiestan problemas para ampliar su actividad exportadora (atraso tecnológico, escasez de crédito, falta de escala, burocracia, largos plazos).
Por ello, sería necesario contrarrestar las dificultades citadas con políticas activas que promuevan la expansión comercial, antes de que las ganancias de competitividad externa vía precios se reduzcan. Un panorama de estabilidad económica interna sería óptimo (sostener el crecimiento del mercado interno, controlar la inflación, mejorar las condiciones de financiamiento).
Logros y proyectos
Desde el Banco Ciudad, se ha trabajado en varios instrumentos de promoción del comercio exterior. En primer lugar, se ofrecen líneas de prefinanciación y financiación de exportaciones a tasa fija (4,9% vigente para pymes) a seis meses, que tuvieron una demanda creciente en el año. En tal sentido, cabe destacar que las financiaciones a pymes en diversos instrumentos otorgados por el Ciudad crecieron 51% desde diciembre de 2003. Además, a través del Instituto Pyme, de reciente creación, se promociona la presencia de empresas del AMBA (región metropolitana) en ferias y exposiciones internacionales; también en misiones inversas realizadas en la Argentina -en conjunto con la Fundación Export.Ar, ya que el instituto es ventanilla de dicha institución en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires-.
Entre nuestros proyectos figuran: consolidar el trabajo del citado instituto como enlace entre las pymes y las entidades financieras, por medio de la asistencia técnica; también, seguir trabajando en la promoción de rondas de negocios y asistencia para la superación de barreras no arancelarias (normas ISO, certificación Kosher); y potenciar el servicio de inteligencia comercial en mercados objetivos (detección y gestión de oportunidades de negocios de productos no tradicionales).
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