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1 de julio 2025 - 15:49

Cómo se preparan las empresas para prevenir eventos climáticos catastróficos

Se prevé que este año habrá eventos climáticos extremos, como huracanes, especialmente en la zona del Caribe. Recomendaciones para anticiparse al caos.

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Las temperaturas récord del Atlántico fomentan la formación de ciclones. 

Pixabay

Con temperaturas récord en el Atlántico y condiciones favorables para la formación de ciclones, los expertos advierten sobre la importancia para Centro y Norteamérica de prepararse ante la formación de al menos 4 huracanes de gran intensidad (categoría 3 o superior) que podrían impactar la región en los próximos meses.

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De acuerdo con datos del Centro de Predicción Climática de la NOAA, hay un 60% de probabilidad de una temporada por encima del promedio, mientras que la Universidad Estatal de Colorado (CSU) prevé la formación de 17 tormentas, 9 huracanes y 4 huracanes mayores. Estas cifras superan el promedio histórico y reflejan una tendencia al alza que ya se hizo evidente en 2024.

El 2025 podría ser tan destructivo como 2020

La actual temporada está marcada por un incremento en la temperatura en la corriente del Atlántico tropical, sumado a cambios en la velocidad y dirección del viento, así como la por la presencia de aire húmedo en la atmósfera. Si esta tendencia continúa, 2025 podría ser tan destructivo como 2020 o incluso superar las pérdidas de 2024, que rondaron los u$s50 mil millones en daños asegurados, advirtió Rodrigo Suárez, Líder de Riesgos Climáticos y Sostenibilidad de Marsh Latinoamérica, compañía de riesgos y corretaje de seguros.

El riesgo empresarial: más allá del viento y la lluvia

Los efectos de una temporada activa no se limitan a infraestructura dañada. Las interrupciones logísticas, caídas de comunicación y las fallas en las cadenas de suministro pueden paralizar operaciones completas, especialmente en sectores como energía, turismo, manufactura y comercio exterior; aunado a la posibilidad de fatalidades, impacto en sectores vulnerables de la población como adultos mayores e infantes, así como colapsos en los sistemas de salud, entre otros.

Por ejemplo, en 2024, más del 60% de las interrupciones comerciales en México y Centroamérica relacionadas con fenómenos naturales fueron causadas por tormentas. “La mayoría de las empresas afectadas el año pasado no contaban con planes de continuidad del negocio, ni planes de crisis o incluso planes de atención frente a la variabilidad y cambio climático vigentes. Hoy, la improvisación ya no es una opción, el camino es la anticipación y prevención”, enfatizó Suárez.

Qué pueden hacer las empresas para prevenir y garantizar su continuidad

Hay 5 medidas claves para afrontar esta temporada:

Innovación para anticiparse al caos

El uso de la tecnología y el análisis de datos predictivos son una realidad que favorece el implementar planes preventivos y reactivos ante una amplia gama de eventualidades de tipo natural.

Países como México, Colombia, República Dominicana, Puerto Rico y Panamá tienen zonas de alto riesgo en el Caribe, el Golfo de México y el Pacífico. Las rutas comerciales clave y los puertos están cada vez más expuestos a tormentas de alta intensidad, por lo que implementar estrategias preventivas que favorezcan la continuidad del negocio se convierte en la principal oportunidad para que los sectores público y privado puedan enfrentar y proteger el desarrollo económico en las zonas más vulnerables.

“La región ya no puede permitirse una preparación limitada. Lo que está en juego no solo son activos físicos, sino la comunidad, las ciudades, la continuidad de los negocios, empleos y economías locales. Empresas de todos los sectores deben ver la temporada 2025 no como una probabilidad, sino como parte de la crisis climática en la que estamos. El momento de actuar es ahora”, concluyó Suárez.

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