Lambertini: "Se le hace mucho daño al campo cuando se piensa que es sólo soja"

Agronegocios

En 1933 nació Mainero, una empresa radicada en Bell Ville, provincia de Córdoba. Dedicada a la fabricación de equipos forrajeros, cabezales y otros implementos, hoy es una marca líder en la industria de la maquinaria agrícola. Ámbito dialogó con Nelson Lambertini, presidente de la compañía que en 2023 celebrará los 90 años en la Argentina.

¿Cómo podría describir el presente de Mainero?

Hoy estamos dejando atrás el sacudón que significó la pandemia y las consecuencias que trajo desde el punto de vista industrial. Los últimos años fueron muy buenos desde lo comercial pero difíciles en lo industrial por las restricciones, no sólo personales sino también por el abastecimiento de insumos y el cumplimiento de los proveedores. Ahora estamos al día y seguimos con un plan muy ambicioso de producción. Si bien estamos próximos a cumplir 90 años, miramos hacia los 100 y el objetivo es transformarnos en una empresa más global. Buscamos fortalecer el mercado interno pero al mismo tiempo ser protagonistas en el exterior. Invertimos en infraestructura, maquinaria y muchísimo en recursos humanos, como técnicos, ingenieros, profesionales de la gestión. Vemos en la gente el punto fundamental hacia ese crecimiento y desarrollo que queremos para los próximos años.

¿Cuál es el plan de crecimiento que tienen para los próximos años?

Vemos el crecimiento como una consolidación. En Argentina las inversiones no se hacen con continuidad, pero hay momentos en los que hay que hacer inversiones para cumplir con un objetivo determinado. La idea nuestra tener una continuidad, para consolidarnos en el mercado interno y fortalecer los mercados de Estados Unidos y Europa del este para estar a la altura de esos destinos en calidad y prestaciones porque son mercados que cuando demandan lo hacen en cantidad entonces hay que tener mayor capacidad industrial para cumplir.

¿El futuro de la maquinaria esta en la incorporación de más tecnología?

Mainero es una empresa particular, porque abastecemos a tres rubros distintos del campo: la agricultura, la lecheria y la ganadería. A veces la agricultura va a un ritmo y el resto a otro.

Nosotros apuntamos a adaptarnos a las necesidades de los clientes. Si bien lo digital y lo tecnológico es lo que se viene y en lo que estamos trabajando, hay que adaptarse al mercado local, que a veces sufre baches o restricciones que no siempre te acompañan en el costo que implica ese agregado de valor. Hay que amalgamando lo que uno quiere con lo que se puede, manejar las expectativas y la ansiedad.

¿Qué hay que tener en el mercado para ser competitivo?

Nosotros tenemos una estrategia común en todas nuestras líneas de producto y es que salen de fábrica con el respaldo de la empresa y su red de concesionarios, de servicios, de repuestos. Nuestro lema es que en cada lugar del pais donde hay una maquina trabajando debe haber un concesionario que lo asista. Hoy en día el negocio no es sólo vender un producto, porque el cliente cuando va a decidir una compra es muy profesional, sabe lo que tenes y lo que tiene la compentencia entonces hay que darle algo más de lo que ofrece el resto.

¿En cuanto a lo económico, estamos en uno de los momentos más complejos?

Creo que sí, muy difícil. Venimos de dos años buenos comerciales pero difíciles desde lo industrial. Al día de hoy, parece increíble pero estamos transitando el mes mas flojo de los últimos meses. Hay que ir mucho mas atrás para encontrar algo similar. Estamos en una meseta y no sabemos si el mercado va a subir o bajar. Nos sabemos cómo va a terminar el año el productor, porque estamos en medio de una sequía y por otro lado el gobierno tomó medidas que le iban a dar algunos beneficios al productor. El Gobierno recuperó divisas, pero el productor utilizó el dólar soja para comprar insumos, no se trasladó a la maquinaria.

Creo que entre le beneficio del dólar soja y las restricciones crediticias, primaron mas las restricciones a la hora de tomar una decisión de compra. Si no hay créditos o si se encarecen, el productor mira hacia las empresas pero nosotros no tenemos la posibilidad de darlos, entonces estamos en una reorganización del negocio para volver a poner en marcha el circuito.

¿Se terminó el boom de ventas en el sector de la maquinaria?

El boom se dio porque el año pasado la sequía fue menor a lo esperado y porque había créditos a tasa subsidiada que permitían la inversión por parte del productor. Ademas los precios de los granos eran buenos. Hoy los precios siguen siendo buenos pero la sequia se confirmó. De las tres variables, dos no están más. Nosotros apuntamos más allá de la soja. Se le hace mucho daño al campo cuando se piensa que es solamente soja. No solo es maíz y trigo, también hay ganadería y lecheria. Si le tenes que hablar al productor lechero o ganadero del dólar soja, te va a decir que se le encarecieron los insumos entonces no salió beneficiado. Y encima no hay mas crédito. Asociar el campo con la soja le hace mucho daño a la producción agropecuaria. Me parece que eso es un problema y dejamos mucha gente al costado.

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