27 de diciembre 2014 - 14:26

El dólar, o su escasez, es la clave del próximo año

El dólar, o su escasez, es la clave del próximo año
Por Fausto Spotorno, Director del Centro de Estudios Económicos de OJF & Asoc.

Para el 2015 es de esperar cierto grado de stress y agotamiento de las variables económicas, sobre todo luego de que a nivel internacional se consolidara el fortalecimiento del dólar, la caída en los commodities y la desaceleración de la economía latinoamericana. A nivel local, el dólar, o mejor dicho, la escasez de divisas es la variable crítica en 2015 ya que puede impactar tanto sobre la inflación como en el crecimiento y en el nivel de empleo, entre otras variables.

Desde este punto de vista el contexto parece complicado. Por un lado, la caída en el precio de los commodities y la desaceleración de la región, especialmente Brasil, reducirán significativamente las exportaciones que han sido la única fuente de divisas para Argentina. A ello se le suma un incremento de los vencimientos de deuda en dólares, tanto por el Boden 15 como por otros títulos de deuda nacional y provincial (especialmente, de la Capital Federal y de la Provincia de Buenos Aires). Esta escasez de divisas ya se observó durante el 2014. Al comenzar el año, el Gobierno permitió una devaluación del tipo de cambio oficial para enfrentar la falta de dólares, lo que aceleró el proceso inflacionario que ya venía creciendo desde finales de 2013. Por eso, el equipo económico cambió de estrategia y pasó a restringir las importaciones, lo cual profundizó la recesión y la baja del empleo. Así, el 2014 terminaría con una inflación del orden del 41% anual, una caída de la actividad económica superior al 2,7% y una pérdida de 400 mil puestos de trabajo.

En el 2015, la falta de divisas sería más acuciante, por eso hay mucha atención puesta en la posibilidad de colocar deuda, ya sea, luego de un acuerdo con los holdouts, o sin un acuerdo, tal como se intentó en las últimas semanas. Obtener divisas suficientes es condición necesaria para evitar que se profundice la recesión, pero no es suficiente para posicionar a la economía en una senda de recuperación.

Durante el primer semestre es muy probable que la economía continúe mostrando una retracción debido a la combinación de 2 factores: el arrastre de la recesión actual en los primeros meses del año y a la caída de la cosecha a partir de marzo. En efecto, tanto en diciembre como en los meses de enero y febrero la actividad económica continuará mostrando cifras negativas. Entre marzo y junio, la cosecha gruesa (soja y maíz) pasa a ser el factor más relevante en materia de actividad económica. La caída del precio de la soja, está provocando una baja en la rentabilidad del sector agropecuario que probablemente se consolide en una baja de la producción. Naturalmente, esto se trasladaría a otros sectores vinculados al agro, como la industria de alimentos, el transporte, el comercio mayorista, etc.

A partir de la segunda mitad del año, la cuestión del dólar será clave. Durante el 2015, el Gobierno tiene cuatro opciones: obtener financiamiento en divisas, usar las reservas, restringir aún más las importaciones y profundizar la recesión o dejar correr el tipo de cambio, lo que podría acelerar la inflación. Lo más probable es que la realidad termine siendo una combinación de todos estos factores, pero la proporción de cada uno de ellos, dependerá de cuáles sean las prioridades y las posibilidades del Gobierno.

Así por ejemplo, si el Gobierno prioriza el nivel de reservas y el crecimiento, podría llegar a un acuerdo con los holdouts y colocar deuda. Si, por el contrario, el gobierno no estuviera dispuesto a negociar con los acreedores, sería más difícil obtener divisas mediante colocaciones de deuda y tanto la actividad económica como el tipo de cambio y las reservas estarán mucho más exigidos haciendo que sea más difícil bajar la inflación o salir de la recesión.

Por otra parte, la mejora de la economía norteamericana y la eliminación de los estímulos monetarios por parte de la Reserva Federal, junto con la perspectiva de una suba de tasas está fortaleciendo al dólar. Esto se refleja en la caída de commodities, monedas emergentes y otros activos de países en desarrollo, lo cual, hace que la posición argentina se esté debilitando en el mercado internacional. O sea, los bajos precios de los activos argentinos en el mundo que son el principal atractivo para la colocación de deuda (por ejemplo), empiezan a encontrar competencia, a medida que se fortalece el dólar.

A estas dificultades que prevemos para el 2015 en materia económica, se suma el hecho de que el próximo año es el más importante en materia política en más de una década. Por todo esto, resulta claro que el 2015 no será un año fácil, pero como se dice en el mundo de los deportes, "los partidos hay que jugarlos".

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