14 de enero 2011 - 18:46
"Esperábamos superar los 700.000 autos vendidos recién en 2015"
Luis María Basavilbaso en el stand de Citroën en Pinamar
LMB: Les cuesta más, pero hasta ahora están acompañando. Y gracias a eso tenemos volúmenes que nunca habíamos alcanzado. Evidentemente, una Pyme tiene mayores dificultades para invertir y conseguir financiamiento para sus proyectos. Pero como la demanda está, la industria autopartista se fue adaptando y nos pudo seguir el ritmo. De todas formas, es cierto que la falta de algún modelo fue a causa de que proveedores estratégicos no llegaron a producir el volumen requerido.
P: ¿Tienen proyecciones a mediano plazo?, ¿o la economía local no permite pensar en esos tiempos?
LMB: Sí, tenemos previsiones a cinco y a diez años. Las inversiones industriales en el sector no se pueden amortizar en plazos menores a esos. Pero la realidad es que cuesta cada vez más medir a futuro, porque lo de 2010 no lo imaginábamos. Hace dos años preveíamos un mercado de 700.000 autos recién a partir de 2015. Y hoy ya estamos en esas cifras. Hay que recalcular todo el tiempo. Más en la Argentina, que es una economía inestable, difícil de pronosticar.
P: Inclusive, hay quienes dicen que en 2010 no se superaron los 700.000 autos vendidos porque faltaban vehículos para las entregas, ¿es así?
LMB: Es cierto que hubo problemas de entrega en productos puntuales en todas las marcas. A nosotros, nos faltaron Berlingo y C3, de los cuales hubiésemos podido vender más. Pero no tenemos manera de decir cuánto más se habría comercializado. Es difícil de estimar. Porque, además, un cliente que no encuentra lo que busca, se multiplica. Se dirige a varios concesionarios y hace el mismo pedido. Entonces, se toman cuatro o cinco pedidos, cuando en verdad hace falta un solo auto.
P: ¿Qué los motivó a participar en dos segmentos en los que no tenían presencia?
LMB: Responde a una política global de la marca. La línea premium es una división que busca apuntar hacia arriba, incluso en Europa. El DS3 es el primer componente de una famila, que seguirá con el DS4 y DS5. Entendimos que el DS3 se adaptaba muy bien al mercado argentino, si bien es un producto de nicho y de imagen. El otro segmento, el de los crossover, ya genera mucho volumen. Y es el que más ha crecido en los últimos años en América Latina. Como tenemos que crecer, necesitábamos llegar ahí. El C3 Aircross, en este sentido, es un vehículo que calza muy bien dentro de la imagen que tiene Citroën.
P: ¿El mercado brasileño seguirá siendo clave para la industria automotriz local?
LMB: De ninguna manera se harían tantas inversiones en esta industria si no existiera el mercado brasileño tal como está hoy. Es un gran beneficio para el sector. Por ejemplo, nosotros exportamos alrededor del 55% de nuestra producción. Y cerca del 90% de esos autos van a Brasil.
P: ¿Esperan cambios en la economía brasileña con el nuevo gobierno?
LMB: Creemos que habrá continuidad con el modelo de Lula. Se están dando todas las señales de que la política general brasileña tendrá una línea de continuidad con el gobierno anterior.
P: ¿El gobierno argentino acompañó la producción de las automotrices?
LMB: El Gobierno creó las condiciones que existen y es así como el mercado creció. No podemos hablar de trabas ni de grandes incentivos. El mercado está fluido y es lo que nos permitió alcanzar los números que vemos hoy en las planillas de ventas.


Dejá tu comentario