Hermes Binner, Lula Da Silva, Víctor de Genaro y Claudio Lozano.
(De enviados especiales) El expresidente Lula durmió en el Sheraton y en vez de partir temprano por la mañana decidió tener un desayuno político. Su personal de seguridad lo aguardaba con un operativo que incluía varios autos y algunos patrulleros de la bonaerense, pero Lula mandó a avisar que lo esperen porque la cita que iba a extenderse.
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En su suite del piso 10 (la presidencial), según pudo saber ámbito.com lo escuchaban atentamente el exgobernador de Santa Fe, Hermes Binner, el dirigente de la CTA y amigo personal, Víctor de Genaro y el economista y diputado nacional del FAP, Claudio Lozano.
La inflación, la preocupación por una eventual re-reelección fueron los temas que llevaron los dirigentes argentinos. Lula prefirió escuchar la opinión de sus invitados más que opinar al respecto. Sin embargo, cuando le consultaron, el líder del Partido de los Trabajadores reiteró las palabras de la cena de apertura y remarcó que cree en la alternancia en el poder y recordó que en Brasil fue tan importante la tasa de crecimiento como haberlo logrado manteniendo la inflación a raya.
Pasada una hora y media después del primer sorbo de café, Lula se despidió. Bajó por el ascensor principal delante de los asistentes y de la prensa, pero prefirió no hacer ningún tipo de declaración. Ni si quiera la corresponsal de un diario brasileño, que le pidió unas palabras como regalo de su cumpleaños, logró ese presente.
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