Buenos Aires - Junto a la extensión del régimen de flagrancia y los cambios en Casación, el oficialismo bonaerense también incluyó ayer el aumento de atribuciones de la Corte Suprema como parte de la reforma del sistema penal provincial. Se trata de un mecanismo que permitirá al Alto Tribunal rechazar recursos extraordinarios en un trámite rápido y evitar de ese modo que se acumulen las causas. La mecánica lleva el nombre de «certiorari» y, según la expectativa del gobierno de Daniel Scioli, limitará la litigiosidad dentro del saturado sistema judicial bonaerense. La nueva facultad, que ya se aplica a nivel federal, fue impulsada por Marcelo Feliú, titular de la Comisión de Asuntos Constitucionales de Diputados. Se trata del cambio que sufrió esta semana el proyecto de reforma penal que ayer recibió media sanción. El proyecto original superaría la situación en la casación, pero no preveía soluciones para las apelaciones que van a la Corte. «En el denominado 'certiorari' negativo, la Corte puede rechazar el recurso por considerar que ya se expidió en una causa análoga. Está el 'certiorari' positivo, por el cual puede tratar un recurso aunque ya se haya pronunciado, por considerar que la causa tiene la gravedad institucional suficiente para analizarlo», sostuvo Feliú, según indicó el diario «El Día»
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