Mientras esperan con ansiedad un anuncio de asistencia de la Casa Rosada que se dilata, los gobernadores salieron a advertir que la urgente necesidad de renegociar la pesada deuda del interior condiciona ya la gestión durante el primer año de su incipiente mandato 2011-2015.
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El apremio se da de la mano del vencimiento a fin de este mes de la tregua de un año y medio en los pagos de los servicios de deuda concedida por Cristina de Kirchner en mayo de 2010.
La falta de certezas en esta materia es tema de diálogo diario entre mandatarios y ministros de Economía, quienes pocas definiciones lograron arrancarle hasta el momento a los funcionarios del Palacio de Hacienda.
Pero además la preocupación ya es elevada en voz alta por mandatarios de buena sintonía con Balcarce 50.
Por caso, el reelecto mandatario renovador Maurice Closs (Misiones) remarcó en las últimas horas que el peso de la deuda provincial 2012, hasta ahora sin el beneficio de un paliativo presidencial, «es el tema que más complica y que incluso condiciona la futura acción de gestión» de su Gobierno.
«Hasta este momento no tenemos nada resuelto; funcionarios de la provincia encabezados por el secretario de Hacienda (por Daniel Hassan) están haciendo en Buenos Aires las gestiones; creo que en algún momento esto se implementará», aseguró.
Ante la falta de precisiones oficiales, los Ejecutivos debieron afinar el lápiz para prever el pago de la tajada de vencimientos que se reavivará desde enero.
«Por lo pronto tengo que prever que no tengo esa refinanciación y que los meses de enero, febrero y marzo deberemos, en principio, erogar entre 35 millones y 40 millones de pesos por mes», afirmó Closs.
En este escenario, para el mandatario misionero será muy difícil conseguir que todas las provincias y Nación se pongan de acuerdo en diseñar una ley de coparticipación más justa.
Frente a las demoras en materia de anuncios presidenciales, algunos ejecutivos se esperanzan con que la dilación responda a la decisión de la Casa Rosada de esperar que el Congreso termine de aprobar las leyes económicas, incluido el estratégico Presupuesto 2012.
Una pista en esa línea se llevó en las últimas horas el intendente de la ciudad de Córdoba, el radical Ramón Mestre (h) de su reunión con el ministro del Interior, Florencio Randazzo.
Mestre, urgido por sus cuentas en rojo, pretendía algún tipo de desembolso nacional. Pero el funcionario le sugirió que espere algún anuncio de la Casa Rosada para con las provincias, para recién luego pelear alguna asistencia de parte del gobernador de su provincia.
En mayo de 2010, Cristina de Kirchner presentó el Programa Federal de Desendeudamiento, destinado a reprogramar deudas de 17 provincias por $ 75 mil millones, con vencimientos a 20 años y a una tasa fija del 6% anual, sin ajuste del CER.
El proyecto de Presupuesto nacional 2012 contempla ahora un Programa de Sustentabilidad de las Finanzas Públicas Provinciales por $ 14.954 millones, a cargo del Fondo Fiduciario para el Desarrollo Provincial, que permitiría cubrir poco más del 50% de las necesidades financieras proyectadas para 2012 para el conjunto de jurisdicciones subnacionales.
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