Cristina de Kirchner, Celso Jaque, José Luis Gioja, María Teresita Luna y Mercedes Marcó del Pont, ayer en la Casa Rosada.
Casi en simultáneo con el momento en que la dirigencia ruralista anunciaba un nuevo paro por seis días, Cristina de Kirchner firmaba en su despacho, junto a la presidente del Banco Nación, Mercedes Marcó del Pont, un convenio de financiamiento de microemprendimientos para pequeños y medianos productores de la región de Cuyo por $ 550 millones. Lo hizo escoltada por los gobernadores Celso Jaque (Mendoza), José Luis Gioja (San Juan), la vicegobernadora de La Rioja, María Teresita Luna, y el ministro de la Producción Luis Mazzone, en representación del catamarqueño Eduardo Brizuela del Moral, quien abandonó su condición de radical K furioso por el destrato nacional en materia de envíos de fondos y por su disidencia con la estrategia de la Casa Rosada frente al debate por las retenciones. Lo de ayer fue, en rigor, la ratificación de la táctica que el gobierno desplegó tras el fracaso en el Congreso de la Resolución 125, basada en la provincialización de los contactos con los sectores agropecuarios. Cree esquivar con ello la onda expansiva que tiene la diatriba de la Mesa de Enlace nacional, la misma que ayer volvió a desafiarlo con una nueva medida de fuerza.
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En la misma mesa se sentaron ayer también el ministro de Economía, Carlos Fernández, y el secretario de Agricultura, Carlos Cheppi, soportes técnicos del andamiaje financiero que se intenta recomponer en torno del sector del campo. En este caso se trata de un programa para el desarrollo regional y sectorial destinado a la consolidación de microemprendimientos y busca financiar proyectos productivos de pequeñas y medianas empresas. Al respecto, Fernández dijo que «hay una decisión política de avanzar en el financiamiento a productores», y señaló que en este caso los créditos serán con plazos de entre 5 a 10 años, con 6 meses de gracia, con tasas de entre cero y 12 por ciento anual. El destino de los créditos «será para la adquisición de sistemas de riego, protecciones de mallas antigranizo y coberturas para heladas», precisó Fernández. Por su parte, Gioja señaló que las provincias beneficiadas «son parte del país productivo » e indicó que los créditos «estarán destinados a productores regionales que aportan a sus productos mucho valor agregado». En tanto, Jaque expresó que este sistema «mejorará la situación de los productores, muchos de los cuales hoy están con poca rentabilidad», y añadió que «sin la llegada de estos créditos hubiese sido imposible adquirir los sistemas antirriesgos». «La Nación y las provincias están apostando al campo », sostuvo Jaque, y recordó que los productores «son fundamentales para las economías regionales y necesitan acceder a la tecnología para agregar valor».
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