Buenos Aires - No cesa la tensión en el municipio de San Martín por la grave sucesión de asesinatos. Con el peso sobre los hombros de cuatro crímenes en menos de un mes, el intendente vecinalista Ricardo Ivoskus mantendrá hoy a las 12 un encuentro en La Plata con el ministro de Seguridad bonaerense, Carlos Stornelli, para analizar el cuadro de situación y delinear la manera de hacer frente al avance del delito. En las horas previas, Ivoskus se había quejado por la falta de contención desde esa cartera. «Hace un mes que estoy pidiendo una entrevista con el ministro y nunca tuve respuestas», afirmó, además de advertir que la Policía Bonaerense «hoy se encuentra desbordada». «Habría aproximadamente 500 policías para una población de más de medio millón de habitantes; es evidente que resulta insuficiente», agregó. En junio pasado, Stornelli debió intervenir en la escalada de inseguridad registrada en el partido de Pilar, en el norte del conurbano, donde se reunió con el intendente Humberto Zúccaro y relevó al jefe policial local. En el caso de San Martín, la intención de Ivoskus es avanzar en la creación de una policía comunal, que alivie las tareas contra el delito de la Policía Bonaerense. «Nosotros presentamos un proyecto para que se nos autorice nuestra propia policía comunal; hemos tomado ejemplos de España y obviamente no es para enfrentar delitos como el narcotráfico o los piratas del asfalto», dijo. Según el intendente -quien fue reelecto en octubre por el vecinalista Frente San Martín con Honestidad y Trabajo-, «hay muchas quejas de la gente». «Dicen que no se patrulla como antes», disparó. Frente a este escenario, en tanto, ayer el jefe de la Policía Bonaerense, el superintendente Daniel Salcedo, aseguró que delincuentes como los que cometieron en las últimas horas dos homicidios en Merlo y San Martín actúan con un total «desprecio por la vida» y matan «por nada». Según Salcedo, «recurrentemente» ven «que muchas personas que cometen este tipo de hechos de extremada violencia deberían estar detenidos por delitos cometidos con anterioridad, pero eso es un resorte del Poder Judicial». «Es muy difícil hacer prevención cuando el sistema no colabora con que las personas que cometen delitos queden privadas de su libertad, cumpliendo una condena efectiva», en referencia a una de las asignaturas pendientes de la cartera de Justicia provincial, que dirige Ricardo Casal. Por su parte, el ministro de Justicia nacional, Aníbal Fernández, mostró su preocupación por estos hechos delictivos. «Lo que requiere es una fuerte política de prevención en determinadas acciones; tampoco se le puede cargar las tintas a la fuerza porque es imposible estar cubriendo el ciento por ciento del territorio», enfatizó, además de considerar que «seguramente habrá elementos que la Policía de la provincia tomará en cuenta para seguir con algún criterio lo sucedido, para ver exactamente hacia dónde estaba dirigido». En este marco, desde el municipio de San Martín aclararon además que la iniciativa de crear una policía comunal data de 2003 y que no apuesta a reemplazar a la Policía Bonaerense, sino a la intervención en, por caso, clausuras a comercios y control del espacio público, con el objetivo de aliviar el trabajo de los agentes para que se dediquen exclusivamente a combatir el delito. Se trata de una pretensión que, en rigor, debió ser reflotada tras el agravamiento de la inseguridad en el distrito, por la cual el pasado viernes se realizó una marcha contra la inseguridad en San Martín: c El 20 de julio, Conrado Schipelut, un carnicero de 51 años, murió de un disparo en el pecho al intentar evitar un robo cuando llegaba a su domicilio de Villa Ballester. c El 26 de julio fue asesinado dentro de su taller mecánico -ubicado en el límite entre Billinghurst y Villa Ballester- Hugo Delfín, un hombre que había sido testigo en una causa por homicidio ocurrido en 2002. c El 3 de agosto cayó, víctima de la delincuencia, el ingeniero Héctor Matía, de 71 años, al recibir un disparo en el pecho cuando se resistió a un intento de robo en su casa de Lacroze al 5600, en Villa Ballester. c El pasado sábado, fue asesinado Francisco Vargas (61) cuando salía junto a su hijo del aserradero de su propiedad ubicado en Belgrano al 3700, de la localidad de Billinghurst.
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