De esta manera, la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica de la ciudad de Mar del Plata confirmó ayer que ningún establecimiento completó el formulario entregado por los inspectores de Montoya. La medida cautelar hizo lugar al pedido de los empresarios que aseguran que el operativo «viola la confidencialidad» del pasajero y se basó en un recurso de amparo presentado en febrero pasado por el organismo que agrupa a hoteleros y gastronómicos y que aún esperan el fallo para que las medidas queden sin efecto. El Ente Municipal de Turismo de Mar del Plata había considerado que este tipo de medidas afecta «directamente» al turismo. «Los controles a los comercios son correctos, pero no se puede pedir a los hoteles que, además de satisfacer la atención de los pasajeros, salgan a buscar cuáles son las deudas impositivas que tienen», remarcaron. Los operativos de Montoya se realizaron en todo el ámbito de la provincia de Buenos Aires en busca de evasores en los principales centros turísticos. Sin embargo, el rastreo también llegó a otras ciudades del interior, aunque en estos casos el funcionario de Felipe Solá evitó enviar inspectores debido al rechazo de gobernadores que estas irrupciones tuvieron en otros períodos vacacionales. Rentas había solicitado a los hoteleros que brinden al organismo el listado de huéspedes que presenten deudas con el fisco, información que se podía corroborar ingresando el CUIT o CUIL del turista en cuestión, según se trate de un contribuyente de Buenos Aires o no.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario