23 de enero 2011 - 21:03
La re-reelección se contagia a intendentes
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Francisco Gutiérrez, Martín Insaurralde, Gustavo Posse, Julio Pereyra, Darío Díaz Pérez, Lucas Ghi
También Mario Ishii (José C. Paz), Lucas Ghi (Morón, del partido de Martín Sabbatella), Alberto Descalzo (Ituzaingó), Jorge Ferraresi (Avellaneda), Martín Insaurralde (Lomas de Zamora) y Fernando Espinoza (La Matanza).
De los intendentes restantes, hay dos grupos definidos, ya que existen quienes podrían postularse para otro cargo y aquellos que dejarían la candidatura a la intendencia en manos de familiares o gente de confianza.
Dentro del primer grupo estarían Sergio Massa (Tigre), quien se ilusiona con disputarle la candidatura para gobernador a Daniel Scioli.
También podría incluirse al radical Enrique «Japonés» García, quien gobierna Vicente López desde 1987, pero aún no confirmó su candidatura luego de salir golpeado de las legislativas de 2009, cuando sus concejales terminaron en el tercer puesto.
En el otro grupo se ubica por ejemplo el partido de Berazategui, donde hace algunas semanas en reemplazo de Juan José Mussi asumió su hijo Patricio, quien buscará darle continuidad al apellido otro período.
En Ezeiza, las posibilidades se recortan a la familia Granados, donde papá Alejandro no decidió si buscará la reelección. Su esposa Dulce y su hijo también llamado Alejandro, actual funcionario del Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos, son quienes podrían ocupar su lugar.
Otro caso de sucesión padre-hijo se daría en San Martín ya que Ricardo Ivoskus le daría el paso a Daniel.
En Moreno, Andrés Arregui trataría de conseguir un cargo como diputado dejando el camino allanado para que Mariano West vuelva a la intendencia, que ya ocupó entre 1995 y 2002.
Salvo las excepciones mencionadas, la mayoría de estos intendentes pertenece al oficialismo por lo que su peso en la pelea electoral es vital para el kirchnerismo.
El 23 por ciento de los votantes de todo el país se encuentra en la zona del conurbano, y su peso electoral en la propia provincia de Buenos Aires resulta decisiva, porque 6 de cada 10 bonaerenses votan en esa zona.
Todos ellos ahora están atentos a la reglamentación de la reforma electoral bonaerense para ver si finalmente habrá o no listas «colectoras» como en la última elección ejecutiva.
La mayoría de ellos rechaza esa posibilidad debido a que tendrían otra lista en sus distritos que posiblemente acompañe a los mismos candidatos a gobernador y presidente, lo cual amenaza como mínimo su gobernabilidad en el próximo período.
El fenómeno reeleccionista también alcanza a partidos que están en el anillo que bordea a los municipios incluidos estrictamente en lo que se conoce como conurbano.
Se trata de los casos por ejemplo de Gustavo Arrieta (Cañuelas), Gustavo Sobrero (Lobos), Daniel Di Sabatino (San Vicente), Sandro Guzmán (Escobar) y Humberto Zuccaro (Pilar), entre otros.
En La Plata, Pablo Bruera tiene intenciones de dar un salto cualitativo y quizá pueda aparecer en alguna fórmula del justicialismo para la gobernación.
En la misma situación de indefinición están Enrique Slezack (Berisso), que podría apostar por ser legislador, y Mario Secco (Ensenada), que se debate entre la intendencia y sus aspiraciones a algún importante cargo de Gobierno.




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