Hasta mañana, los deudores de impuestos provinciales -Inmobiliario, a los Automotores, Ingresos Brutos y Sellos- podrán regularizar su situación a través de planes de pago que ofrecen descuentos de hasta 60% sobre los intereses y 25% adicional sobre el saldo por pago al contado. También se aplica una bonificación adicional de 15% sobre el saldo si se abona en 3 cuotas. Pueden ingresar a los planes las deudas vencidas al 31 de diciembre de 2005, en tanto que no acceden a esta oferta especial los planes de pago judiciales caducos. Las bonificaciones variarán según la modalidad de pago elegida, y en todos los casos la quita de intereses es de 60%. La extensión de la moratoria bonaerense es luego de que el gobernador Felipe Solá lanzara una amplia reforma impositiva que incluye la creación de un nuevo impuesto a la riqueza -que comenzará a regir en 2010- y otro a los activos financieros colocados en el país o el exterior. Presión Este último comenzará a cobrarse a partir de enero próximo, al igual que las alícuotas extra en automotor e inmobiliario urbano. Estos pagos adicionales están entre 0,25% y 0,75% sobre cada tributo y se darán en los casos en la suma de activos financieros, inmuebles y automóviles del contribuyente superen los $ 500.000. Ante las críticas recibidas por este «impuestazo» -algunos apuntan a una doble imposición, que se superpone con «Ganancias» que cobra la Nación-, Solá salió a defender la iniciativa que creó para, en parte, buscar solución al déficit financiero de $ 1.600 que tendrá en 2007. «Tratamos que el impuesto sea lo más justo posible. Hay que pensar cuál es el ingreso de una casa familiar que vale $ 30.000, y por el contrario cuál es el de una vivienda valuada en $ 700.000», indicó el mandatario. Por su parte, agregó que las nuevas medidas, que también incluyen exenciones al inmobiliario, «beneficiará a dos millones de personas que estarán excluidas del pago inmobiliario urbano».
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