Se trata de la conducción en pleno y de los jefes de servicio del Hospital Provincial Castro Rendón de Neuquén y de los directores de todos los centros de salud periféricos de la capital provincial. El escenario prenuncia, según fuentes médicas, una crisis «inédita» en el sistema de salud público provincial. Los profesionales habían amenazado con dimitir 15 días atrás, advertencia que finalmente efectivizaron en la noche del miércoles, luego de rechazar la recomposición salarial ofrecida por la gobernación. «La salud en la provincia se encuentra en una crisis profunda; los hospitales tienen cada vez menos profesionales y todos se van al sector privado por la miseria que se paga en la salud pública», denunció el dirigente de ATE Neuquén, Diego Urretavizcaya. El distrito atraviesa un escenario gremial más que complicado en materia de reclamos salariales, agravado por el malestar gestado por la muerte en un operativo policial del docente Carlos Fuentealba. Aunque a este terreno se suman las distorsiones impuestas por el año electoral -Neuquén vota el próximo 3 de junio- y por el hecho de que Jorge Sobisch tiene aspiraciones presidenciales y que siempre ostentó un perfil fuertemente crítico a la gestión de Néstor Kirchner. Por de pronto, ayer los estatales agrupados en ATE concluyeron un paro de 48 horas, en medio de las marchas realizadas en conmemoración por la muerte de Teresa Rodríguez hace diez años.
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