Agobiadas por la ola de apagones que las azota en las últimas semanas con especial virulencia, las provincias de Chaco, Corrientes y Formosa conformaron un comité de crisis para enfrentar en forma conjunta la inédita crisis energética del Nordeste. La decisión fue tomada en el marco de una cumbre que funcionarios, técnicos y especialistas del área de esas provincias mantuvieron el pasado domingo en la ciudad de Resistencia. Se trata de la primera embestida regional contra las carencias de electricidad, más allá de los anuncios de medidas de ahorro energético adoptadas en forma individual por cada provincia, en sintonía con el plan nacional lanzado por la presidente Cristina de Kirchner a fin de diciembre y el secretario Daniel Cameron, y que tiene al cambio de hora como medida más publicitada. Precisamente, este último punto gestado en Buenos Aires generó -pese a las adhesiones de la mayoría de los gobernadores, alineados con el oficialismo- fuertes quejas entre industriales, comerciantes y usuarios, sobre todo de la zona oeste del país, por las complicaciones sobre la vida cotidiana y la falta de resultados en materia de ahorro. El golpe de efecto quedará, sin embargo, en manos del gobernador de San Luis, el opositor peronista Alberto Rodríguez Saá (ver aparte). En lo que respecta al Nordeste, el ministro de Infraestructura del Chaco, Omar Judis, precisó que «se formó un comité que va a operar sobre el sistema regional para atender el día a día hasta la normalización del sistema, en 15 días». Además, destacó que «hasta hoy, cada provincia operaba en forma descoordinada». En ese marco, consensuaron un plan de corto y largo plazo para optimizar la disponibilidad de energía. En el primero de los casos, la iniciativa prevé inversiones en las centrales de generación de Formosa y Castelli (Chaco) para aumentar la oferta de electricidad. «Para febrero se irá resolviendo la problemática, y para la segunda quincena se consolidará con la puesta en funcionamiento de la central de generación de Sáenz Peña», sostuvo, por su parte, el gobernador de Chaco, Jorge Capitanich, que encabezó el encuentro. Según el mandatario, «las medidas estructurales comenzarían a ejecutarse a partir del año que viene», de la mano de una línea de 500 megavatios en la estación transformadora de Resistencia-Formosa. Si bien las restricciones son palpables a nivel país, el Nordeste es una de las regiones más castigadas. Allí, la postal de miles de usuarios sin electricidad se convirtió en una constante, a partir del hecho de que el virtual estado de colapso energético saca de servicio las redes a la hora de la siesta, por la mayor demanda. Además de Capitanich, participaron del encuentro el interventor de la Dirección Provincial de Energía de Corrientes, Carlos Báez; el subsecretario de Energía de Corrientes, Marcelo Gatti; el presidente de Servicios Eléctricos del Chaco Empresa del Estado Provincial, Ricardo Martínez Leone; y representantes de la concesionaria formoseña EDEFOR. Fueron de la partida, además, representantes de la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa); y de las transportadoras Transener y Transnea.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Las transportadoras «se comprometieron a trabajar para optimizar la labor que realizan y de esa manera evitar el colapso del servicio», aseguró Gatti, en diálogo con el diario Epoca. Por su parte, Martínez Leone indicó que en la reunión «se avanzó en acciones conjuntas para minimizar los efectos e inconvenientes energéticos suscitados durante los últimos días». El funcionario del ente chaqueño consideró, sin embargo, que «no se trata de una crisis, sino de un sistema con una gran demanda, que hasta ahora ha venido respondiendo, pese a los inconvenientes».
Equipos
Por su parte, los representantes correntinos sostuvieron que a fin de febrero el sistema contará con turbinas de generación en varios puntos a fin de aliviar la tensión de las líneas de 132 KV, que hoy son el problema de fondo. Según Gatti, «el problema de las líneas hacen saltar los mecanismos de seguridad de la estación de Puerto Bastiani e inmediatamente el corte repercute en todo el sistema del NEA». Mientras tanto, desde Entre Ríos, el interventor del Ente Provincial Regulador de la Energía, Francisco Taibi, advirtió que las empresas proveedoras del servicio de electricidad serán penalizadas en caso de que produzcan cortes que excedan los tres minutos. En paralelo, la distribuidora estatal Energía Entre Ríos SA (Enersa) adelantó que prevé efectuar un mapeo del consumo para prevenir eventuales incrementos del consumo, que incluiría un polémico relevamiento sobre la instalación de nuevos aires acondicionados.
Dejá tu comentario