A menos de tres semanas del inicio del amenazado ciclo lectivo 2008, los cinco gremios docentes nacionales rechazaron ayer por «insuficiente» la contraoferta salarial de Nación y provincias de aumentar en 15,3% el sueldo mínimo de los maestros a nivel país, para elevarlo de 1.040 pesos a 1.200 pesos. De esta forma, las partes nuevamente no lograron arribar a un acuerdo en el Ministerio de Trabajo nacional, en lo que fue la segunda reunión paritaria de esta semana con tinte netamente salarial. Por ello, se abrió un cuarto intermedio hasta el próximo lunes a las 15, cuando volverá a activarse la negociación con una retocada propuesta oficial. El pasado martes, los maestros habían exigido formalmente un aumento de 34,6%, aunque ayer esa pretensión se moderó ayer, al no volver a insistir en el encuentro en la sede laboral con una suba a 1.400 pesos. En la previa, los dirigentes habían marcado la cancha públicamente, al advertir que a priori consideraban exigua una potencial oferta de incremento de 20 por ciento. Ayer pese a este escenario, tanto los funcionarios educativos como los representantes sindicales destacaron la voluntad de diálogo de las partes. «Estamos en un tiempo límite», advirtió, no obstante, la titular de CTERA, Estela Maldonado, respecto del inminente comienzo de clases, previsto masivamente para el 3 de marzo. En la reunión del martes, tanto el gobierno nacional como los ministros de Educación de las provincias habían rechazado formalmente la pretensión de los maestros de ver aumentado el piso salarial mínimo en 34,6%, muy lejos de la mesura que ingenuamente le pide la presidente Cristina de Kirchner a los sindicatos. Ayer, el encuentro en el Ministerio de Trabajo nacional fue mucho más breve (se extendió por cerca de 30 minutos). Volvieron a ser de la partida la viceministra de Trabajo, Noemí Rial; el subsecretario de Planeamiento Educativo, Osvaldo Devries; los ministros de Educación provinciales que integran el Comité Ejecutivo del Consejo Federal de Educación y los dirigentes de la Confederación de Trabajadores de la Educación, la Unión Docentes Argentinos, el Sindicato Argentino de Docentes Particulares, la Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica y la Confederación de Educadores Argentinos. La pretensión de Nación y de las provincias, tal como lo informó ya este diario, es arrancarle a los gremios un compromiso explícito de cumplimiento del dictado de los 180 días de clase previstos por ley. Según Devries, sin embargo, este espinoso tema ayer no fue analizado, como tampoco -dijo- se avanzó en delinear cómo asistirá financieramente Nación a las provincias que no puedan pagar las subas definidas en la sede laboral (en 2007, los beneficiados fueron 11 distritos). Por primera vez en 20 años, en esta negociación paritaria las partes intentan consensuar el porcentaje de aumento del salario mínimo, por el cual ningún maestro del país podrá cobrar un monto menor. Será, en rigor, el piso a partir del cual se discutirán los aumentos salariales luego en cada provincia. En febrero del año pasado, el por entonces ministro de Educación y candidato porteño, Daniel Filmus, descolocó a los gobernadores con la decisión inconsulta de llevar esa base salarial a $ 1.040, lo que desató una catarata de protestas que condicionaron buena parte del ciclo lectivo 2007.
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