En Entre Ríos, por caso, la Federación que nuclea a los gremios del sector advirtieron que los intendentes reciben cada vez más recursos vía coparticipación y vía un incremento de la recaudación pero se quejaron porque esa suba de fondos no se refleja en una mejora salarial. Para la Federación, los intendentes asignan esos montos «adicionales» a la ejecución de obra pública en lugar de cumplir con sus promesas de incremento salarial, recategorización y entrega de ropa de trabajo, entre otras cuestiones. De allí que en algunas comunas como Paraná se resolvió la integración de una mesa de discusión entre ambas partes. En otras, como Concepción del Uruguay, se intensificaron las medidas de fuerza de los empleados. Actualmente, el básico de los municipales entrerrianos oscila entre 176 y 350 pesos. El gremio busca en forma unánime el aumento pero también el blanqueo de los montos percibidos porque, aseguran, de lo contrario se perjudica a los pasivos del sector. «El municipal (entrerriano) sufrió cuatro años de postergación y hoy que sabemos que los municipios han aumentado sus ingresos queremos que se pongan a tono», desafió el secretario general de la Federación, Juan Carlos Almada.En San Juan, en tanto, los intendentes aseguran que sin la ayuda del gobierno provincial será imposible atender la demanda de incremento de los municipales. De hecho, a fin de avanzar en este pedido de «auxilio monetario», los jefes comunales sanjuaninos se reunieron ayer en un intento por fijar una posición común para presentar al gobernador, José Luis Gioja, a su regreso de la gira oficial por Chile que emprendió junto al presidente Néstor Kirchner. «Los municipios están a punto de explotar», advirtieron con acento alarmista los intendentes cuyanos.
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