21 de marzo 2005 - 00:00

Santiago del Estero: asume esta semana nuevo gobierno

A su vez, el PJ sufre una suerte de ruptura, con la conformación, entre los futuros legisladores, de sectores que responden al diputado nacional José «Pepe» Figueroa -derrotado por Zamora en
sus aspiraciones a gobernador en los comicios del 27 de febrero-, al también diputado nacional
José María Cantos, que perdió la interna con Figueroa y lanzó duras críticas hacia él, y Humberto Salim, ex compañero de fórmula de Figueroa.
 Liderazgo
El arribo al poder del FCS
-alianza liderada por la UCR- rompe con un histórico liderazgo de PJ en la provincia, que tuvo su más fuerte hegemonía durante las cinco gobernaciones de
Carlos Juárez y luego su esposa, Mercedes «Nina» Aragonés, pareja que hoy carece de representantes en el Estado santiagueño (ver aparte). Vale recordar que la Legislatura anterior a la intervención federal tenía una conformación mayoritariamente juarista, que a través del PJ acaparaba 35 bancas, contra apena 7 de la UCR y 5 del Movimiento Viable.
La resonancia del triunfo del radical Zamora también impactó en la Casa Rosada: el presidente
Néstor Kirchner y su gabinete -en especial el ministro del Interior, Aníbal Fernández- jugaron todas sus fichas en favor del candidato peronista José «Pepe» Figueroa, que quedó relegado al segundo lugar.
Muchos sectores peronistas y la oposición no dudaron en calificar el resultado electoral de los comicios del 27 de febrero como un castigo a la polémica intervención de Lanusse, que sólo habría focalizado su gestión en la destrucción de la red de poder del juarismo.
El FCS santiagueño asume ahora con algunas preocupaciones, con severas quejas hacia la intervención federal por
la pesada herencia de conflictos que deja. A la cabeza de la lista figura la masiva contratación de personal autorizada por Lanusse. Mientras la intervención asegura que son algo más de 1.700, la gente de Zamora afirma que se trataría de unos 4.000, y que serán fuente de conflicto para el nuevo gobernador, que se vería obligado a tomar medidas como la cesación de dichos contratos, con la probable movilización gremial que ello ocasionaría.
 Legado
El negro legado de Lanusse también abarca conflictos con docentes, judiciales, personal del Tribunal de Cuentas y ex empleados de un peaje local, con huelgas y reclamos a la orden del día en todos los casos.
Aun así, el presente del FCS es hoy fuente de orgullo para la UCR nacional, que ya se ilusiona con lograr frentes y resultados similares en el resto del país en las legislativas de octubre próximo.

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