ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

8 de septiembre 2006 - 00:00

Santiago: se agravó rebelión policial

ver más
En este tenso marco, siete comisarías cerraron ayer sus puertas en las ciudades de Santiago del Estero y La Banda, luego de que el ministro de Gobierno provincial, José Neder, asegurara que «las demandas (de los policías autoacuartelados) son imposibles de cumplir».
Esta nueva medida de fuerza se llevó a cabo en las comisarías número 1, 3, 7, 8, 12, 13 y 14 de dos de las principales ciudades de Santiago del Estero. Sin embargo, en algunos casos las dependencias luego fueron reabiertas.
Anoche había expectativa por los resultados de una reunión que mantuvo en Buenos Aires Zamora con el ministro del Interior, Aníbal Fernández. En paralelo, pendía una orden judicial de desalojo.
Según Neder, «son imposibles de cumplir» los planteos de los uniformados -cerca de 1.700- que desde la madrugada del martes último permanecen autoacuartelados en la Jefatura Central de Policía provincial, en tanto los llamó a «deponer su actitud».
«Si deponen su actitud no recibirán sanción alguna pero, en caso contrario, las cuestiones administrativas por incumplimiento del deber seguirán su curso en las correspondientes jurisdicciones», dijo el ministro.
Por la mañana, Neder había anunciado que el Ejecutivo local «sólo podrá acceder a la negociación en el blanqueo de 19 por ciento que hoy se le paga a la Policía».
El funcionario afirmó además que «todas las unidades regionales de la provincia están trabajando en forma normal» y que «la adhesión a este movimiento es sólo de 10 por ciento sobre un total de cinco mil policías», puesto que el resto de los uniformados autoacuartelados «son jubilados».
Este fue otro de los motivos por los cuales los policías rebeldes resolvieron cerrar las puertas de siete comisarías.
Ocurre que, minutos antes, Neder había afirmado que «toda la Policía trabaja en forma normal, especialmente en la capital y La Banda, donde el servicio se cumple a 100 por ciento; mientras que en el interior el servicio se cumple a 50 por ciento».
 Lectura
Este punto fue descartado por los autoacuartelados, quienes aseveraron que son unos tres mil los policías que se unieron al reclamo.
Según el comisario mayor (r) Ricardo Gutiérrez, «existen unos 3.150 hombres plegados a la medida de fuerza, sobre un total de 6.000 uniformados que tiene toda la provincia».
Los policías rebeldes participaron por la tarde de un acto religioso oficiado por el secretario diocesano de DD.HH., Sergio Lamberti, quien les pidió «tranquilidad». Lamberti sostuvo que «no realizó esta visita en nombre de la Iglesia, sino en nombre de una inquietud personal».

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias