Daniel Scioli y el ministro de Educación, Daniel Filmus, siguieron el desarrollo de la sesión en la Cámara alta.
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En el Congreso, la iniciativa cuenta con el masivo respaldo del oficialismo -que a la postre hará sancionar la ley-, pero el radicalismo y algunos sectores del PJ y la izquierda han objetado aspectos centrales de la norma porque entiende que no hay un esfuerzo compartido entre la Nación y las provincias. Entre otros, alzaron ayer sus críticas durante el debate Informate más
En lo que respecta a la suba del financiamiento, se estipula que el gobierno nacional, las provincias y la Ciudad de Buenos Aires se hagan cargo de un aumento total de $ 30.000 millones, en los fondos para la educación, al cabo de cuatro años. Esto significaría pasar de los $ 23.000 millones actuales a $ 53.000 millones en 2010.
Según el proyecto original,
Otro punto que preocupa a las provincias -especialmente a las carteras de Economía- es la interpretación del modo en que se aplicará la inversión educativa. Por un lado, existen dudas sobre como se financiará a las universidades, ya que en la actualidad esto corre 100% por cuenta de la Nación y las provincias no ven cuál sería su negocio si el nivel terciario pasara a formar parte del paquete total.
En el interior quieren dejar en claro que cuando se habla de financiamiento se está tomando en cuenta el nivel primario y el secundario solamente.
Por su parte, tampoco agrada en el interior que, según el proyecto original, mientras las provincias tendrían una obligatoriedad por ley a derivar fondos para este aumentado presupuesto educativo, la Nación contaría con una suerte de plasticidad, al poder manejar su aporte en razón de la pauta de ingresos y gastos anual, cifras que se regulan año a año.
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