Ante esta situación, la autoridad del máximo tribunal bonaerense volvió a reclamar al gobierno del justicialista Felipe Solá un mayor presupuesto para el área y «el apoyo de los otros poderes del Estado», con el fin de que «la Justicia vuelva a ser dinámica, activa y brinde un servicio eficaz». Los planteos del presidente del alto tribunal se hacen públicos a pocos días del envío al Ejecutivo provincial por parte de la Corte bonaerense del anteproyecto de presupuesto 2007 para el Poder Judicial. En rigor, el destinatario será el ministro de Economía, Gerardo Otero, el encargado de administrar los recursos de un gobierno que este año volverá a sufrir el flagelo del déficit fiscal. Pero más allá de la discusión netamente presupuestaria, la mirada del entorno de Solá está puesta desde hace tiempo en la Corte provincial, que tendría que expedirse sobre la posibilidad de que el mandatario pueda pelear una nueva gestión en las urnas en 2007. En este escenario, Roncoroni sostuvo que el mayor problema del Poder Judicial es que «una buena parte de los juzgados existentes están saturados y al borde del colapso». En declaraciones difundidas ayer por el diario «Hoy», de La Plata, en el marco de una visita a la Departamental Dolores, Roncoroni detalló además que la Corte bonaerense está saturada por la acumulación de 1.500 expedientes sin sentencia. Según lo recordado por el diario platense, en 2005 fue el entonces presidente del tribunal, Héctor Negri, quien salió a advertir que con los recursos que tenía el Poder Judicial no alcanzaba ni siquiera para afrontar gastos mínimos. Roncoroni fue juez de la Sala 3ª de la Cámara Primera de Apelación en lo Civil y Comercial de La Plata, hasta asumir como ministro de la Suprema Corte en abril de 2002.
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