El mandatario se refirió así a las dos causas por apremios ilegales que pesan sobre el sargento primero Darío Poblete, detenido por ser el presunto autor del disparo de una granada de gas lacrimógeno que terminó con la vida del docente Carlos Fuentealba. Entre ellas se encuentra una condena a dos años de prisión y cuatro de inhabilitación por «apremios y vejámenes», que se encuentra en apelación. Solá también castigó con dureza a su par neuquino, Jorge Sobisch, por el operativo policial que desalojó trágicamente la Ruta Nacional 22 el pasado miércoles. «Si la gente se excede, la gente encontrará su límite, pero el Estado no pone límites fusilando», sentenció. Según el gobernador, «la responsabilidad de tener un país en paz está en todos, pero más especialmente en quienes gobernamos, y también en quienes son líderes sindicales y políticos». Orden En este marco, Solá recalcó que «no hay que mandar a nadie que pueda matar» a reprimir las protestas. «Nadie está exento de que alguien haga una animalada, pero nuestra reesponsabilidad es prever y respetar la protesta popular, porque es parte de la vida democrática», dijo. Como Solá, horas atrás el mandatario entrerriano Jorge Busti también salió a cuestionar públicamente la manera en que Sobisch enfrentó el piquete. «El orden no se consigue a los palazos», disparó el gobernador, quien en todo momento se negó a desalojar por la fuerza a los ambientalistas que bloquean puentes en su provincia, en rechazo a la instalación de la papelera Botnia en Uruguay.
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