16 de marzo 2005 - 00:00

También gobernadores llaman a un boicot contra empresas

Los límites de los gobiernos provinciales son mayores que los de Nación en torno a medidas de control de la inflación, pero igualmente en el interior se muestran alertas ante el curso del índice de precios que es muy fluctuante dependiendo de cada región, pero que tiende a la suba desde Jujuy hasta Tierra del Fuego y, especialmente, en las provincias centrales.Sin pretender crear alarma, ni atacando verbalmente a empresas, como hizo Kirchner con las petroleras Shell y Esso, algunos gobernadores sí están alertando a la población sobre evitar consumir donde los precios son más elevados; en tanto que, paralelamente, el mensaje también se eleva a los formadores de precios, como productores agropecuarios o supermercadistas locales, aunque en este último caso las grandes cadenas escapan en gran medida a la órbita de un gobierno provincial. A su vez, algunas provincias han optado por contener su política impositiva, evitando aumentos en tributos como el inmobiliario, el rural, o en tarifas de servicios.
 A la cordobesa
Uno de los gobernadores que se alineó con fuerza al discurso presidencial fue el cordobés
José Manuel de la Sota. «Kirchner está legítimamente preocupado por cualquier suba artificial de precios», señaló ayer en uno de sus cada vez más usuales gestos amigables para con la Casa Rosada.
El mandatario sostuvo que «si alguien nos pretende cobrar más caro de lo que corresponde, no hay que comprar y buscar el lugar más barato. Eso cualquier ama de casa lo sabe». A su vez, De la Sota reconoció que «los controles de precios nunca funcionaron en ninguna economía del mundo, porque no se pueden fijar por decreto».
En el norte, también ayer hubo señales desde Misiones y Tucumán. En la primera, el gobernador
Carlos Rovira ya encomendó en misión a Buenos Aires a sus funcionarios de la Dirección del Consumidor. El gobierno misionero pretende sumarse y aplicar en la provincia la campaña nacional contra subas abusivas de precios.
 Por las astas
En el caso tucumano, el gobernador
José Alperovich opinó que Kirchner «tomó el toro por las astas y no escondió el problema de la suba de precios». Aseguró además que hará «todo lo que sea necesario para que los precios no se incrementen en la provincia», aclarando que «dentro del marco de la ley».
Al decir del gobernador tucumano, para controlar la inflación, «los empresarios deben invertir para ampliar la capacidad instalada. Así aumentará la oferta en el mercado interno»; en tanto que llamó a la «conciencia empresarial»: «El precio hacia afuera (de exportación) no necesariamente debe repercutir en el mercado interno».
En esta línea, Alperovich y los supermercadistas ya habrían acordado una especie de pacto para
no elevar el precio de la canasta básica en Tucumán.
Desde Santa Fe, el gobernador
Jorge Obeid no se manifestó públicamente, pero fuentes del Poder Ejecutivo destacaron que «hay preocupación por el tema» y que se están tomando medidas, como «evitar cualquier aumento en el impuesto inmobiliario o el rural, y no se están autorizando aumentos en servicios como el agua».
Asimismo, el gobernador de Buenos Aires,
Felipe Solá, ya había felicitado el fin de semana pasado a Kirchner por «plantarse frente a empresas que quieren hacer como algo habitual, como lo fue en nuestra historia argentina, el aumento de precios y la inflación; instalarla como si no fuera un tema importante». «Esta cuestión está en debate, como si hubiéramos coartado la libertad de comercio, pero no se trata de eso, sino de advertir a los argentinos sobre cualquier maniobra», concluyó el bonaerense.

Dejá tu comentario

Te puede interesar