22 de junio 2005 - 00:00

Terminó toma en Pico Truncado, pero se activan nuevos reclamos

Más allá de este escenario, la ola de protestas sociolaborales ya se vive en municipios de buena parte del país. La peligrosa y unilateral política salarial de Néstor Kirchner, que ya causó varios dolores de cabeza a los gobernadores, también hace correr un sudor frío sobre las frentes de los intendentes.En el caso de Pico Truncado, los activistas -liderados por la dirigente de ATE provincial- obtuvieron de Osvaldo Maimo la incorporación al básico de $ 50, el pase a planta permanente de contratados y $ 120 de asignación por hijo, entre otras concesiones. Según Maimo, todo financiado con recursos locales.
En
tanto, en Caleta Olivia -epicentro de otra de las protestas municipales en el norte santacruceño-, ayer continuaba el copamiento de la comuna, aunque se especula con que habría un acuerdo esta misma semana.
Ayer allegados al gobernador justicialista
Sergio Acevedo leyeron la concesión salarial como «un peligro latente», por una posible escalada de nuevos reclamos en otros municipios. Además admitieron que «la provincia va a terminar poniendo la plata» de las subas, porque los intendentes «no cuentan con los recursos necesarios». Por eso no se descarta que en los próximos días Acevedo active nuevas transferencias a los distritos, a pesar de que nunca avaló los reclamos municipales.
«Habrá un efecto dominó de reclamos», vaticinó ayer, por su parte, un gremialista. En sintonía, desde ATE aseguraron ayer que esta semana reclamarán un aumento también para estatales provinciales, en un encuentro que -dicen- mantendrían con el propio Acevedo.
En tanto, en el resto del país,
crecen las protestas municipales en pos de una recomposición salarial. Por caso, cumple ya casi dos semanas el copamiento del edificio comunal de la ciudad de Neuquén. Extremando el ingenio, el intendente avanza en la contratación de empresas privadas para prestar los servicios públicos hoy paralizados. Además aventan fuertes reclamos salariales municipales de las ciudades de Córdoba, Corrientes y Ushuaia, entre otros distritos.
En muchos de los casos, el detonante de la nueva ola de planteos
fue el reciente aumento del salario mínimo decretado por el Presidente.
Pero los intendentes, en general,
aseguran no contar con recursos para afrontar una nueva suba, mientras reflotan con sus gobernadores la discusión por la obtención de una mayor tajada de coparticipación provincial.
Claro está, el escenario -en algunos distritos, muy tenso- está teñido por las elecciones legislativas de este año, que constituyen un terreno más que propicio para arrancar promesas a funcionarios provinciales.

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