El uso de dashcams — cámaras que registran de forma continua lo que ocurre durante la conducción— crece en la Argentina como herramienta de seguridad y respaldo ante incidentes viales. Sin embargo, su impacto en el seguro automotor es limitado.
La tecnología a bordo suma protagonismo en los autos y redefine la manera de documentar lo que pasa en la calle.
La instalación de cámaras en el auto, cada vez más frecuente en el día a día
El uso de dashcams — cámaras que registran de forma continua lo que ocurre durante la conducción— crece en la Argentina como herramienta de seguridad y respaldo ante incidentes viales. Sin embargo, su impacto en el seguro automotor es limitado.
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En el país existe un vacío legal, ya que la normativa vigente no regula específicamente estos dispositivos. Su utilización está permitida siempre que no afecte la visibilidad del conductor, aunque puede abrir debates vinculados a la privacidad de terceros.
Según explicó Osvaldo Biondi, referente del sector asegurador, actualmente no hay descuentos ni ventajas comerciales para quienes instalan este tipo de cámaras en sus vehículos.
Aun así, su valor radica en la posibilidad de aportar evidencia objetiva en caso de siniestros. Las grabaciones pueden ayudar a reconstruir un choque, detectar maniobras fraudulentas o incluso evitar reclamos indebidos.
Algunos dispositivos avanzados incluyen funciones como visión nocturna, sensores de impacto y monitoreo en estacionamiento, ampliando su utilidad más allá de la conducción diaria.
No obstante, especialistas advierten que su efectividad depende de la calidad del equipo y la correcta instalación, ya que una mala ubicación o baja resolución puede limitar su utilidad.