Las comisiones provinciales de sanidad animal de Entre Ríos, Corrientes y Misiones analizaron la elaboración de un plan conjunto sobre sanidad aplicable en los estados mesopotámicos, fundamentalmente en la lucha contra la fiebre aftosa. El director de Ganadería de Entre Ríos, Alfredo Montiel Barbará, reveló que la reunión es consecuencia del acuerdo alcanzado el 27 de marzo pasado en Curuzú Cuatiá, Corrientes.
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Allí se acordó que las autoridades sanitarias de las provincias mesopotámicas se reunirían una vez por mes para debatir las estrategias a seguir en la lucha contra la enfermedad que afecta al ganado vacuno.
Al término del encuentro, desarrollado en la Sociedad Rural de Paraná, Montiel Barbará anunció que la próxima reunión se hará el 3 de mayo en Posadas, Misiones, oportunidad en la que «se definirá el plan sanitario para la Mesopotamia, en forma conjunta con el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA). Anticipó también que, previamente «se realizará un análisis epidemiológico de toda la zona y se sangrarán animales de todas las provincias mesopotámicas para realizar una evaluación profunda de la actividad viral».
«Queremos consensuar una política para la región mesopotámica, con el aval técnico del SENASA», concluyó.
Reclamo
El 27 de marzo pasado, las provincias de Entre Ríos, Corrientes y Misiones reclamaron a la Nación que las autorice a instrumentar una barrera mesopotámica que les permita planificar y ejecutar una estrategia sanitaria regional en la lucha contra la fiebre aftosa.
El pedido quedó plasmado en la denominada «Declaración de Curuzú Cuatiá», en la que las autoridades ganaderas de las tres provincias mesopotámicas aseguraron estar «cansados de las contradicciones, de los desaciertos, de las tardanzas, de la centralización, de la burocracia y de la falta de transferencia de los recursos en tiempo y forma».
También insistieron que actualmente en el país «no existe una política sanitaria para las provincias sin aftosa, por lo que es necesario establecer una política sanitaria propia para la región mesopotámica».
Denunciaron que actualmente «no es suficiente el stock de vacunas para los focos declarados en el resto del país», por lo que remarcaron la «voluntad de gobiernos y productores de las tres provincias involucradas en generar un política sanitaria propia para la región».
Montiel Barbará remarcó que los gobiernos mesopotámicos quieren «tener una participación activa y absoluta en las tareas de control y prevención a partir del desempeño del SE NASA, que ni siquiera hace falta comentar». «Estamos de acuerdo con que el SENASA siga existiendo y que esté a cargo de la fiscalización general, pero la ejecución de los programas y su administración es una tarea que no podemos seguir delegando», remató el funcionario.
La posición de las autoridades ganaderas de la Mesopotamia fue respaldada por el gobernador de Entre Ríos, Sergio Montiel, quien solicitó al presidente Fernando de la Rúa la reestructuración del Servicio Nacional de Sanidad Agroalimentaria (SENASA), para que las provincias puedan recuperar sus atribuciones en el control de la sanidad animal.
«He pedido que el SENASA sea reestructurado y devuelva las atribuciones provinciales, porque las decisiones de ese organismo obedecen únicamente a intereses sectoriales de algún lugar del país que nos están dejando fuera de las negociaciones internacionales de las carnes», añadió.