Londres (ANSA) - La Encefalopatía Espongiforme Bovina (BSE) no se transmite de una vaca infectada a su ternero, pero podría llegar a Gran Bretaña a través de la importación de harinas y alimentos contaminados, afirmó uno de los principales consejeros del gobierno sobre el tema, el profesor John Wilesmith.
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Wilesmith -reporta el sitio electrónico de la BBC-realizó varios experimentos sobre embriones de vacas infectadas. Los embriones fueron fecundados con esperma de toros infectados e insertados en el útero de vacas, pero ninguno de los terneros nacidos así resultó enfermo de BSE.
Pese a los rígidos controles impuestos en Gran Bretaña en 1996, subraya la BBC, unas 500 vacas al año en el país se enferman de BSE, y otras cientos en Europa. Gran Bretaña prohibió el uso de alimentos producidos con carne bovina y harinas de hueso animal en 1996.
«Según mi hipótesis de trabajo, aún hay contaminación cruzada. Sin embargo, no procede de una fuente británica, sino de las naves que importan los alimentos en Gran Bretaña», observó el profesor, de los Laboratorios Veterinarios Británicos.
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