15 de noviembre 2000 - 00:00

Apuntan al crecimiento de los seguros agropecuarios

El subsidio estatal al seguro agropecuario disminuirá los riesgos de pérdidas en la producción y por la rápida recuperación de beneficios es una inversión antes que un gasto, dijo el titular de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación (SAGPyA), Antonio Berhongaray.

«Con la vieja ley de emergencia (destinada a atender las catástrofes agropecuarias) gastamos plata sin resolver los problemas, por lo que debemos buscar una interrelación equilibrada entre la ayuda estatal y los seguros para el campo», señaló el secretario.

En su discurso inaugural del 6° Congreso Internacional del Seguro Agropecuario que culmina mañana en el Holiday Inn de Abasto, Berhongaray recordó el reciente lanzamiento del «seguro multirriesgo» junto a los créditos para la cosecha gruesa, ofrecidos por el Banco de la Nación.

Destacó que la entidad oficial «absorbe 2 de los 3 puntos del costo del seguro porque en una época de precios, ánimos y bolsillos deprimidos no es fácil aumentar los costos financieros, pero el esfuerzo vale la pena por la rápida recuperación de la inversión».

El funcionario anunció también que la SAGPyA estudia un proyecto de ley que será consensuado con los gobiernos provinciales, donde la «emergencia agropecuaria atendería las situaciones catastróficas y los seguros multirriesgo las adversidades normales que enfrenta la producción».

Plan piloto

Berhongaray afirmó que el seguro agropecuario «no será obligatorio» y anticipó que la SAGPyA «desarrollará un plan piloto» para evaluar cultivos de «maíz, girasol, soja, trigo y algodón en las provincias de Buenos Aires, La Pampa, Córdoba, Santa Fe y Chaco» a fin de completar el «mapa de riesgo» del país. «La falta de información sobre los riesgos de cada zona perjudica a las compañías y se traduce en mayor costo de los seguros lo que es malo para el sistema», observó Berhongaray. También el presidente del Banco Provincia, Ricardo Gutiérrez, habló durante el acto de inauguración y señaló que el campo recibe «9 por ciento» de los préstamos concedidos por el sistema financiero y aunque en la última década «creció la producción» el sector mantiene un fuerte atraso en los pagos.

«La morosidad se transmite a los bancos que suben la tasa de interés, aumentan el costo financiero para los servicios del campo y agrandan la deuda con lo cual aumentan la dificultad de pago completando un círculo vicioso en el que pier-den los bancos y los productores», describió.

Por lo tanto, estimó que la extensión del seguro, con las modalidades que surjan de un amplio debate entre las compa-ñías, la producción y el sector oficial permitirá utilizar un «instrumento de gestión que potencia la tecnología incorporada a la producción agropecuaria».

A su turno el presidente de la Asociación Latinoamericana para el Desarrollo del Seguro Agropecuario (ALASA),
Juan Antonio Moreno, precisó que los aportes gubernamentales a los seguros para el campo figuran en la «caja verde» de la Organización Mundial de Comercio (OMC) como únicos subsidios agrícolas autorizados. El congreso está organizado por la SAGPyA, el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación de Buenos Aires, el Banco de la Provincia y la compañía Provincia Seguros de esa entidad. El primer panel, analizó el tema del seguro frente a la dinámica del sector agropecuario, con la coordinación del director de Agricultura del Ministerio provincial, Oscar Nava, y la participación del subsecretario de Agricultura, Jorge Cazenave, del vice-presidente de Provincia Seguros, Raúl Herrera y del economista en jefe del Instituto de Estudios Económicos de la Sociedad Rural Argentina, Ernesto Ambrosetti.