Asociativismo también se impone en la ganadería
En el congreso de invernada de AACREA que se está desarrollando en Rosario se presentaron dos casos de asociativismo en el sector pecuario. Cómo lo hicieron cuáles son los beneficios de esta forma de producción.
-
La Justicia habilitó a Nueva Vicentin a reactivar las plantas de Algodonera Avellaneda
-
Cómo fue el plan agropecuario de la dictadura y qué impacto tuvo
Casi 2.000 personas acudieron a la convocatoria de la entidad técnica AACREA. El interés
despertado por el tema de la invernada demuestra que éste es el año de la ganadería.
En el peor momento de la crisis, el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) recibió aportes del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para implementar un programa de apoyo a la ganadería denominado Proyecto Ganadero. El monto total de dicho programa fue de 8,33 millones de dólares (70% del BID y 30% del MGAP). Su ejecución se llevó a cabo entre julio de 2001 y enero de 2004. Y 90% de los fondos se transfirieron de manera directa a los productores. «Presentamos nuestro proyecto y fue aprobado; una de las condiciones fundamentales propuestas fue que los accionistas serían los beneficiarios de un subsidio que debían ceder a Cadena para su administración, y con ello financiar los primeros meses de actividad y la realización de diferentes estudios y planes de trabajo del grupo», indicó Iruleguy. Una de las áreas de acción de Cadena es la comercialización conjunta de hacienda gorda e invernada.
«Se maneja principalmente el volumen como herramienta básica para la mejora de precio y beneficiando al productor con la reducción de los costos de comercialización; también se han logrado negocios de reposición con entrega a futuro», explica Iruleguy. Los ganaderos también realizan compras conjuntas de insumos. «Tenemos convenios con casas mayoristas para compra de raciones, fertilizantes y glifosato en grandes volúmenes, lo que, lógicamente, permite obtener menores precios», comentó el ganadero oriental. En el marco de la asociación, los productores de Cadena también realizan la certificación grupal de predios (protocolo de calidad Carne Natural) y un plan piloto de trazabilidad individual diseñado por el Estado de Uruguay.
«Por otra parte, se han creado fórmulas de financiamiento en las cuales algunos socios accionistas de Cadena invierten para financiar a otros socios. Cadena traslada la tasa de interés sin costo adicional; sólo interviene en la búsqueda de inversores y receptores de dichos préstamos», comentó Iruleguy. Además, cuenta con una pequeña porción de la Cuota Hilton uruguaya, además de disponer de un corral de engorde para 1.500 novillos en el departamento de Soriano. « Actualmente se está construyendo uno nuevo en Durazno con capacidad para 2.000 novillos. Este sistema de terminación de novillos es un típico ejemplo de lo que la escala puede hacer en pos de bajar costos y viabilizar negocios que individualmente son riesgosos», remarcó Iruleguy.
«Cabe destacar que estos corrales de engorde tienen un ingrediente asociativo especial; en ellos Cadena está asociada básicamente con tres actores fundamentales: por un lado los productores que envían sus novillos para ser engordados, por otro una empresa agrícola que produce un importante porcentaje del alimento allí consumido y, por último, la Asociación Uruguaya de Productores de Carne Intensiva Natural (AUPCIN), que nuclea a más de 20 corrales de engorde con el fin de comercializar los más de 45.000 novillos producidos por año en conjunto, con lo cual los beneficios obtenidos por volumen y calidad son muy importantes», concluyó el empresario oriental.
En el congreso de invernada de AACREA también se presentó un caso de asociativismo local. Se trata de la Asociación Argentina para la Valorización de la Producción Ganadera (Progan), que está integrada por 44 empresarios ganaderos santafesinos que en conjunto disponen de unas 55.000 cabezas de hacienda vacuna.
«Progan utiliza, además, el sistema de trazabilidad Traz.Ar, desarrollado gracias a la financiación del BID», comentó Orlando Hug, presidente de la agrupación. «La gran fortaleza es unirse en un grupo de productores, definir una forma de trabajo, realizar alianzas estratégicas y así generar un producto de valor reconocido por el cliente final», añadió Hug. Progan -que cuenta con un protocolo de calidad confeccionado bajo la supervisión de la Universidad de Parma-ya realizó algunos envíos de carne fresca envasada a Italia. «Los cortes fueron fraccionados por pedido específico de cada cliente; algunos se destinaron a la comercialización puerta a puerta, mientras otros llegaron a restoranes y distribuidores que deseaban conocer las cualidades de la carne Progan», explicó Hug. Las carnes Progan provienen de novillos, vacas y vaquillonas criadas y engordadas en la Argentina en sistemas pastoriles, algunos de los cuales se encuentran dentro de sitios protegidos Ramsar (reservas naturales protegidas por convenios internacionales).


Dejá tu comentario