10 de julio 2002 - 00:00

Aumento de gasoil complica uso de máquinas agrícolas

El gasoil representa 50% del costo de la arada en la región de Balcarce. Así lo determinó un estudio dado a conocer durante una reunión técnica llevada a cabo en la Filial Balcarce de la Federación Agraria Argentina, coordinada por el INTA y que contó con la participación de contratistas de maquinaria de la región.

En este sentido, el gasoil sigue siendo el principal costo de operación de la maquinaria, con la particularidad de la situación actual donde primero se paga y luego se carga en el carro, es decir que el financiamiento ha desaparecido o se maneja con cuentagotas.

• Pautas

Dentro de este contexto, es propicio tener en cuenta algunas pautas que permiten optimizar el uso del combustible por parte de los productores en general ya sea que trabajen con maquinaria propia o contratada.

Por ejemplo, hay que recordar que los trabajos de labranza son los que consumen mayor energía, y en consecuencia son los que mayor gasto en combustible generan.

De este modo, el tipo de labranza realizado y el número de labores determinarán la ecuación final sobre el gasto de combustible
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No siempre reducir labores es beneficioso desde el punto de vista técnico, sino que la combinación de labores con estrategias de fertilización y control de malezas, plagas y enfermedades determinan opciones más rentables.

Cuando se trabaja en operaciones en que se le demanda al tractor menos de 65% de la potencia disponible a la barra de tiro, es aconsejable trabajar en un cambio alto y a bajo régimen siempre y cuando el motor no trabaje sobrecargado (la sobrecarga se refiere a la solicitud de un elevado torque a bajas vueltas para lo cual no ha sido diseñado el motor).

Si bien el trabajo óptimo del motor del tractor se realiza cerca del régimen de potencia máxima, existen labores que no demandan toda la potencia como por ejemplo labranza secundaria, siembra fina o gruesa, rastrillado u otras labores que se realizan con implementos que pueden haber quedado chicos al haberse cambiado el tractor de un establecimiento.

Las labores con un cambio alto y a bajo régimen permiten sustanciales ahorros de combustible
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Para determinar si el cambio es el correcto se deberá realizar una prueba de reacción del motor, la cual consiste en acelerar y esperar una rápida reacción. Si el motor no responde rápidamente se deberá bajar un cambio y repetir el procedimiento hasta que se encuentre la marcha correcta o trabajar a mayor régimen que el previsto.
Datos del INTA (Protrac) muestran que se puede ahorrar hasta 40% de combustible median-te esta sencilla técnica.

Un adecuado mantenimiento del tractor permite optimizar la potencia del mismo.

Datos del programa Protrac del INTA han demostrado que
se puede lograr mejorar más de 15 por ciento la potencia máxima entregada por el motor de un tractor luego de realizarle un correcto mantenimiento (cambio de filtros primario y secundario de combustible, limpieza de filtro de aire y registro de válvulas).

El uso de neumáticos seleccionados correctamente y la utilización de la presión adecuada también repercuten sobre el ahorro de combustible.


Lo usual sería que aquel tractor que esté calzado con neumáticos nuevos consuma menos, pero si los neumáticos son de taco alto, a menos que se esté trabajando en el barro generarán un gasto mayor de combustible, ya que la flexión del taco genera pérdidas de potencia. Si las condiciones de suelo son firmes, es un error usar duales en los tractores, ya que no será necesaria la flotación y se genera un gasto de combustible extra.

Como concepto general deberá manejarse que la presión de inflado deberá ser la mínima admitida por el fabricante del rodado para mantener el peso dinámico del tractor
(dinámico se refiere a tener el implemento enganchado, lo cual genera transferencia de peso y aumenta el peso o carga sobre los neumáticos que traccionan). Una sobre presión genera patinamiento, disminuye la tracción, genera desgaste de tacos y deteriora el neumático aceleradamente. Un neumático desinflado genera un excesivo esfuerzo en los flancos y debilita la estructura llegando a agrietar la estructura en el mediano plazo.

• Peso ocioso

Es común en un establecimiento propio tener un tractor que permita hacer tanto las operaciones de labranza como las de cultivo en general. Rara vez se sacan los lastres y en general ocurre que se utiliza el tractor pesado todo el tiempo cuando el requerimiento del lastrado total no supera 15 o 20% de su uso anual.

Por otra parte, llevar peso ocioso genera no sólo aumento de consumo sino una sobrecarga de la transmisión y una solicitud adicional al sistema de lubricación de la misma.
Adicionalmente, genera desgaste de los neumáticos generalmente por fatiga. Un tractor liviano por el contrario quema gasoil inútilmente ya que aumentará el patinamiento y generará desgaste de neumáticos por rozamiento excesivo.

Ante la dificultad de conseguir gasoil y hostigado por el incesante aumento del precio, es muy común tentarse a hacer negocios que pueden generar más pérdidas que ganancias. El gasoil que se comercializa en verano comúnmente es menos fluido que el que se utiliza en esta época del año.

Deberá usarse en invierno un gasoil de menor peso específico para que corra mejor en condiciones de muy bajas temperaturas.
El contenido de parafinas del gasoil utilizado en época invernal deberá ser menor ya que al cristalizar tapona los filtros dejando parado el equipo.

Este año ante la incertidumbre generada por la ecuación precio/disponibilidad hizo que muchos acopiaran gasoil en febrero y marzo que ahora les dificulta el uso del tractor en invierno.
Nunca se debe acopiar combustible a la salida del verano para usar en invierno porque se corre el riesgo de no poder utilizarlo con bajas temperaturas.

La adopción de las medidas señaladas precedentemente ayudarán a reducir el consumo de combustible y con ello el impacto del uso del tractor en el resultado operativo de la explotación.

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