Un trabajo realizado por la Dirección de Estudios Económicos de la Bolsa de Comercio de Rosario sostiene que China tiene una participación de 33% en el comercio internacional de soja, pero las expectativas son que, en diez años más, tenga necesidad de importar un volumen equivalente a 45% del comercio mundial de soja. El dato no es menor, en un momento en el que la demanda se contrae y los contratos se renegocian.
En el presente, China tiene una participación de 33% en el comercio internacional de soja, pero las expectativas son que, en diez años más, tenga necesidad de importar un volumen equivalente a 45% del comercio mundial de soja. Justamente, el creciente peso de esta nación fue lo que le prestó un rasgo peculiar a esta campaña y que afectó a la formación de precios domésticos de la soja en plena época de cosecha y a contramano de lo que se esperaba. Al mismo tiempo que, hace un par de meses, se conocía la prohibición de descargar soja brasileña en puertos chinos, trascendían las dificultades que las casas de trading internacional estaban teniendo con los procesadores de oleaginosas de la nación oriental.
Tomando el conjunto de los productos ( poroto, harina/pellets y aceite), está vendido al exterior 47% a 48% de lo exportable, cuando en el 2002/'03 estaba colocado 51%. La soja sudamericana puede estar llegando a China, con embarque en agosto, a precios C&F de 265 a 270 dólares por tonelada. Y si tomamos el embarque octubre, los ofrecimientos C&F están entre 325 y 330 dólares por tonelada, según se trate de grano argentino o estadounidense. Sin embargo, con esta diferencia de precios entre agosto y octubre y considerando que en octubre se siente la presión bajista sobre los precios por el ingreso de la cosecha norteamericana, los negocios estuvieron escaseando. Además de China, los últimos informes provenientes de mercados asiáticos enfatizan el problema de los bajos márgenes de todo el sector aceitero de la región como uno de los escollos para la adquisición de materia prima.
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