El gobernador de Santa Fe, Carlos Reutemann, presidió este mediodía en la Bolsa de Comercio de Rosario, el remate del primer lote de soja correspondiente a la cosecha 2002/2003, del cual participó además el subsecretario de Economía Agropecuaria de la Nación, Marcelo Quevedo Carrillo.
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El lote de soja fue adquirido por la empresa Intagro, a un valor de 1.100 pesos la tonelada.
La partida, de 70 toneldas, había arribado a Rosario el pasado 24 de diciembre proveniente de la localidad formoseña de El Colorado y fue descargado en la aceitera Vicentín S.A., de la ciudad San Lorenzo, según se informó oficialmente.
Este remate marcó el inicio formal de la comercialización de la soja en la Bolsa rosarina, que concentra la mayoría de las transacciones de esa oleaginosa en la Argentina, ya que el 80 por ciento de las fábricas de aceite de soja están concentradas en el denominado Gran Rosario.
Además, al remarcar la importancia del acto, la Bolsa de Comercio rosarina recordó que por los puertos santafesinos sale el 75 por ciento del aceite y el 89 por ciento de los subproductos oleaginosos que el país exporta.
Durante el acto, cumplido en el nuevo recinto de operaciones del mercado, y ante la presencia también de numerosos empresarios, el presidente de la Bolsa de Comercio, Federico Boglione, cuestionó al Gobierno nacional por la "fuerte presión fiscal" que sufre el agro.
Elogió sin embargo, al gobernador Reutemann, al asegurar que "el campo siempre contó con su apoyo", y recordó que del dinero que genera el sector agropecuario, "sólo por el pago de retenciones aporta 400 millones de dólares anuales a las arcas nacionales" y que esto "sólo vuelve en cuentagotas a la región".
En otro pasaje, Boglione sostuvo que "las medidas fiscales que se adoptaron recientemente muestran la persistencia de un Estado nacional que persigue un único objetivo: recaudar, utilizando cuanta medida o disposición fiscal favorezca esta postura".
Para agregar de inmediato: "aunque esta actitud signifique violentar leyes y principios constitucionales; no interesa si la capacidad contributiva lo tolera, tampoco se escuchan los reclamos que fundamentadamente se presentan ante las reparticiones oficiales".
Boglione destacó luego que buena parte de lo recaudado por la Nación, "sobre todo en concepto de retenciones, se destina a la asistencia social", agregando que los sectores agropecuario y agroindustrial siempre estuvieron dispuestos a contribuir a la atención del desempleo.
"Pero no se debe obviar que el problema de la angustiante crisis de desempleo se resolverá con un desarrollo económico que permita generar empleos genuinos y no con planes sociales que sólo pueden brindar soluciones transitorias y de emergencia", concluyó el directivo.
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