Brasil aumentaríasus compras de trigo a la Argentina, debido a que sufrió una fuerte reducciónde un millón de toneladas en su cosecha en el estado de Paraná y a losrecientes problemas climáticos en el estado de Rio Grande do Sul.
Durante 2000/01 Brasildebería ocupar la posición de mayor importador mundial del grano, lugar quetenía Egipto en los dos últimos años, según indicaron analistaseconómicos del diario «Gazeta Mercantil».
Dependencia
«La intención delgobierno brasileño de disminuir la dependencia de trigo importado y reducir eldéficit de su balanza comercial cayó por tierra», añade el análisis.
Los gastos con el granodeberán sumar en torno de 900 millones de dólares este año, es decir 70millones más que los 830 millones en 1999.
La importación de trigoen diciembre y enero próximos debe alcanzar cerca de 7,5 millones de toneladas,o sea 600 mil toneladas más que un año atrás en esa época, según LawrencePih, presidente del Moinho Pacífico.
En esa época del añolos molinos deberían estar comprando trigo nacional, debido a la entrada de lacosecha brasileña a partir de agosto pero -resaltó Pih-«casi no hay trigo en elmercado interno y lo poco que restó de la cosecha de Paraná (588 mil toneladas)es de calidad inferior, impropio para la producción de harina».
Las heladas de julio(sumadas a sequías anteriores) que alcanzaron al trigo de Paraná en fase deformación de granos acabaron por acelerar el retroceso de la produccióntriguera en el estado sureño, principal productor. Brasil consume cerca de 10millones de toneladas de trigo por año.

