La lechería chilena atraviesa una etapa de crisis e intenta imponer restricciones y barreras a las importaciones desde la Argentina.
Distintas agrupaciones del sector lechero de Chile ya pidieron aranceles de 35% para los productos de origen argentino, ante subas de importaciones de 200%.
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«La buena performance que está experimentando el sector lácteo argentino en su proceso de internacionalización genera, en estos momentos, una fuerte preocupación por parte de los productores chilenos», indica LecheríaLatina.com.
Las razones son concretas, según alegan desde las principales cámaras del país trasandino: «Las importaciones están comenzando a desbordar las góndolas de los supermercados y, como contrapartida, desplazando a los productos de origen local».
De hecho, según estadísticas del Sistema María, durante 2005 se exportaron lácteos argentinos hacia Chile por un valor superior a los u$s 34 millones, monto que implicó una suba de 200% con respecto a los valores que exhibía la actividad en el año 2002.
A esto se suma que, sólo durante los primeros cuatro meses de este año, los envíos ya suman casi 21 millones de dólares, es decir, una suma superior a lo que se exportó en todo 2004.
«A la hora de analizar la composición de las exportaciones de manera desagregada, se observa que, en leche, Chile es el quinto destino para la Argentina, mientras que, en quesos y derivados lácteos (suero, manteca y dulce de leche), el país vecino ocupa el segundo puesto», indica el informe.
Inundado
«De este modo, los productores no disimulan su preocupación y ya es común escuchar entre los distintos responsables de la cadena productiva láctea chilena que el país está inundado de leche importada».
«Es así como la Federación Nacional de Productores de Leche (Fedeleche) y la Asociación de Productores de Leche (Aproleche) pusieron en funcionamiento, durante los últimos meses, un intenso lobby para limitar los envíos argentinos», indica la información.
«Las razones que explican el crecimiento exponencial están en el tipo de cambio de Chile, que durante los últimos meses vio como se apreciaba su moneda frente al dólar. Sin embargo, los productores chilenos también señalaron como un aliciente el sistema de fijación de precios impulsado por el gobierno nacional que estaría generando un efecto de abaratamientodel producto y una necesidadde los productores a exportar para obtener así una mayor rentabilidad, lo que hace insostenible la competitividad de los lácteos chilenos, un argumento criticado por las autoridades argentinas», dice el portal de lechería.
Al respecto, desde la Sociedad de Productores de Leche (Soprole), otra de las agrupaciones que levantaron la voz durante los últimos meses, afirmaron que «el fuerte aumento de compras de leche argentina, se debe a las actuales condiciones cambiarias y a las singulares condiciones de los precios que existen en el mercado trasandino, originadas por regulaciones internas».
Michel Junod, gerente de Aproleche, fue enfático al señalar que «los productores de Chile están ante una amenaza por el aumento desproporcionado de las importaciones desde la Argentina y debido a la distorsión de su mercado. Estas cifras corroboran una grave distorsión y la necesidad que intervenga la Comisión de Distorsiones».
En esta coyuntura, las agrupaciones ya le pidieron recientementea este organismo que aplique derechos compensatorios a tales envíos argentinos que, según distintas versiones, ingresarían con valoresde entre 35% y 40% menores que en Chile.
«En la Argentina hay una fijación de precios lesiva y, por lo tanto, hay precios artificialmentebajos que no corresponden con la realidad», sostuvo Javier Pardo, presidente de Aproleche, quien agregó que «eso provoca que a los exportadores trasandinos les resulte más atractivo enviar sus productos a Chile», concluyó según el informe.
Arancel
La propuesta que estudian presentarle al gobierno es la aplicación de un arancel de 35% para los productos argentinos dado que, argumentan, se puede probar el daño que le estarían causando a la industria chilena.
Según Fedeleche, en un informe de coyuntura del mes de enero, durante la campaña 2005, la participación de la Argentina llegó a concentrar 47% del volumen total importado.
Sin embargo, en enero último la participación ya había aumentado a 62%. Como contrapartida, las compras de productos uruguayos y brasileños bajaron de 24% a 14% y de 10% a 8%, respectivamente. Sin embargo, el último informe disponible, del mes de abril, señala que el nivel de participación de los productos argentinos alcanzan a 70%.
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