30 de junio 2026 - 13:33

El frigorífico del creador de Paty vuelve a producir en pleno concurso: quién está detrás de la reactivación

La compañía reanudó la faena en su planta de Trenel en medio del concurso preventivo. La operación volvió a ponerse en marcha bajo un nuevo esquema que permitió reincorporar a cientos de trabajadores mientras avanza la reestructuración de la empresa.

La reapertura también implicó el regreso al trabajo de más de 400 operarios que permanecían suspendidos desde fines del año pasado, cuando la empresa redujo al mínimo su actividad como consecuencia del deterioro financiero.

La reapertura también implicó el regreso al trabajo de más de 400 operarios que permanecían suspendidos desde fines del año pasado, cuando la empresa redujo al mínimo su actividad como consecuencia del deterioro financiero.

Después de varios meses con la producción paralizada, despidos masivos y un concurso preventivo en marcha, Frigorífico General Pico comenzó a reactivar su actividad industrial. La empresa de la familia Lowenstein, vinculada al origen de la marca Paty, volvió a faenar en su planta de Trenel, en La Pampa, bajo un nuevo esquema operativo encabezado por Frigorífico Gorina, que tomó el control de las operaciones mediante un contrato de alquiler mientras avanza la reestructuración judicial.

La reanudación de la actividad marca un cambio de escenario para una compañía que, hasta hace apenas unos meses, aparecía al borde del colapso financiero. En marzo, la firma solicitó la apertura de su concurso preventivo luego del fracaso de una negociación con un grupo empresario europeo que buscaba quedarse con la operación y que finalmente no prosperó.

Ahora, la planta volvió a ponerse en marcha con una faena inicial de entre 350 y 400 cabezas diarias, destinadas tanto al mercado interno como a la exportación, con el objetivo de incrementar gradualmente ese volumen en las próximas semanas.

La reapertura también implicó el regreso al trabajo de más de 400 operarios que permanecían suspendidos desde fines del año pasado, cuando la empresa redujo al mínimo su actividad como consecuencia del deterioro financiero.

Según confirmó el secretario general del Sindicato de la Carne de La Pampa, Dardo Loza, la conducción operativa quedó a cargo de Frigorífico Gorina mediante un contrato de alquiler por tres meses, renovable, mientras se resuelven cuestiones societarias y judiciales vinculadas al concurso preventivo.

Del intento de rescate al alquiler de la planta

La reactivación llega después de un largo proceso de negociaciones frustradas. Antes de presentarse en concurso, General Pico intentó concretar una operación con un grupo empresario europeo para garantizar la continuidad de la compañía. Sin embargo, el acuerdo nunca se cerró.

En ese momento, los directivos Ernesto "Tito" Lowenstein y Alan Lowenstein responsabilizaron públicamente a un grupo financiero que, además de acreedor, es accionista de la sociedad, por haber bloqueado las distintas alternativas de salvataje que se analizaron. La empresa sostuvo entonces que incluso había recibido propuestas para explotar la planta mediante contratos de largo plazo e iniciativas valuadas en torno a u$s40 millones, pero ninguna logró concretarse, lo que terminó precipitando la presentación del concurso preventivo.

Lo cierto es que la vuelta a la producción no modifica, al menos por ahora, la delicada situación financiera de la compañía. De acuerdo con los registros de la Central de Deudores del BCRA, la empresa mantiene más de 1.100 cheques rechazados por más de $15.900 millones y una deuda bancaria superior a $25.100 millones.

La estrategia actual busca mantener operativa la planta de Trenel mientras continúa el proceso judicial y se define una salida de fondo para la compañía. La instalación cuenta con habilitaciones para exportar y durante los últimos años recibió inversiones para ampliar su capacidad industrial, activos que la empresa siempre consideró centrales para preservar valor dentro del concurso.

En ese contexto, el ingreso de Frigorífico Gorina aparece como una alternativa para evitar que la infraestructura vuelva a quedar paralizada y sostener la actividad hasta que la Justicia y los acreedores definan el futuro de la compañía.

Para Gorina, además, la operación representa la posibilidad de ampliar su capacidad de producción. La empresa platense posee una capacidad de faena cercana a 27.000 cabezas mensuales, exporta carne a más de treinta mercados y figura entre los frigoríficos exportadores más importantes del país. Su desembarco en Trenel le permite sumar capacidad industrial sin realizar una adquisición definitiva mientras se resuelve la situación judicial de General Pico.

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