La producción de carne ovina y caprina a nivel mundial en el año 2006 estuvo cerca de los
13,5 millones de toneladas.
La producción de carne ovina y caprina a nivel mundial en el año 2006 rondó los 13,5 millones de toneladas, lo que representó cerca 5% de la producción de carne a nivel mundial. Durante ese año, la participación de China fue el 33%, y de este modo ocupó el primer lugar como productor de carne ovina (4,5 millones de toneladas), según datos de la FAO.
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La Unión Europea aportó 7,4% de la producción mundial y se ubicó en el segundo puesto dentro del ranking de los productores de carne ovina y caprina, con 1 millón de toneladas. A la UE le siguieron Australia y la India, con 0,7 de millón de toneladas; Pakistán, con 0,6 de millón de toneladas, y Nueva Zelanda e Irán, con 0,5 de millón de toneladas (FAO, 2006).
Se estima que en 2007 la producción mundial de carne ovina se incrementaría 2%. Dentro de los 10 primeros países productores, Irán tendría el mayor incremento porcentual, con un aumento de 20%, seguido por China, con 4%, mientras el resto de los países no modificarían su producción en forma significativa, según un informe de la Secretaría de Agricultura de la Nación.
Pese a lo que se había pronosticado, se estima que Australia incrementó la producción de carne ovina en 2006. Esto se atribuye a que por la intensa sequía que afectó a la región, los productores debieron reducir las existencias, faenando categorías que no estaban destinadas a ese fin, motivo por el cual aumentó la producción. A pesar del incremento de la oferta, se mantuvieron los precios debido a que la demanda fue sostenida.
A su vez, los exportadores de carne ovina se vieron favorecidos por ciertas restricciones en la importación de carne bovina, por lo cual en varios de sus mercados debieron optar por las carnes sustitutas.
En Nueva Zelanda, luego de años de consecutivas pérdidas en el número de cabezas, el año 2006 puede ser considerado como el segundo período de crecimiento. Se estima que el número de cabezas de ovejas se incrementó en el orden de 2%, lo cual representa 40,7 millones de cabezas respecto de julio de 2006, en el período de un año. En el mismo lapso, las cabezas faenadas se redujeron 1%. Esto estaría dado por la retención de vientres, de acuerdo con el informe de la SAGPyA.
Pese a la caída en el peso promedio de la reses de corderos, la producción de éstos no se vio afectada debido a que se compensó con el incremento en el número de animales faenados. Por lo tanto, resultó un balance neutro en la producción de corderos (2005/2006). Sin embargo, esto repercutió en una menor salida de borregos, lo cual representó una caída de 1% en la producción total de carne ovina, alcanzando las 539.000 toneladas.
Incremento
En el período que abarca setiembre 2005-octubre 2006, las exportaciones de corderos se incrementaron en 4%. En ese mismo período aumentó el envío de carnes enfriadas hacia la UE. Asimismo, se esperaba que Nueva Zelanda completara la cuota de envíos de 2006 hacia la UE, superando el 97% enviado durante 2005.
En el último cuarto de 2006, los exportadores estuvieron atentos a la demanda de corderos enfriados para la época de Navidad por parte de la gente de alto poder adquisitivo. Se estima que los corderos señalados en la primavera de 2006 fueron 34,5 millones, lo cual representa un incremento de 2% respecto de 2005. Este porcentaje resultó menor que el esperado debido al menor porcentaje de preñez promedio.
No cabe duda de que los principales países exportadores de carne ovina son Nueva Zelanda y Australia. Sin embargo, según la fuente de información que se considere, el primer y el segundo puesto puede ser ocupado por cualquiera de ellos. Lo importante es que ambos países concentran 70% del volumen exportado a nivel mundial.
Según datos de la FAO, las exportaciones totales de carne ovina y caprina durante 2005 se estimaron en 1,25 millón de toneladas. El 78% de dichas exportaciones estuvo concentrado en sólo seis países. Durante el año 2005, Australia ocupó el primer lugar como exportador de carnes ovinas y caprinas, con un volumen cercano a 395,1 miles de toneladas res con hueso, valor que representa 31% de las exportaciones mundiales.
Luego de muchos años de ocupar el primer puesto, Nueva Zelanda pasó a ser el segundo exportador de carnes ovinas y caprinas, con un volumen estimado en 366,4 miles de toneladas res con hueso, 28,4% de las exportaciones mundiales. Al analizar la variación de las exportaciones de ambos países en el período 2000-2005 se puede observar que ésta se redujo levemente.
Inglaterra ocupa el tercer lugar, con 86,3 miles de toneladas res con hueso, con una participación 6,9%; le siguen Irlanda, con 55,1 3 miles de toneladas res con hueso; y República Arabe Siria, con 53,1 miles de toneladas res con hueso.
Debido a que Australia y Nueva Zelanda concentran cerca de 70% de las exportaciones de carne ovina a nivel mundial, se podrían tomar estos mercados como referencia del precio internacional.
Como ejemplo de la importancia de esos dos países, alcanza con observar lo acontecido durante 2006, año en el cual el precio de la carne ovina se redujo como consecuencia de una mayor oferta de carne por parte de estos países, que se encontraron afectados por una extrema sequía.
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