Montevideo (AFP) - Técnicos de los servicios veterinarios del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) de Uruguay dispusieron el sacrificio de dos cerdas y diez lechones que un productor del norteño departamento de Artigas ingresó de contrabando de Brasil.
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El productor, que fue puesto a disposición de la Justicia, reside en Colonia Rivera donde en octubre último se detectó un brote de fiebre aftósico que llevó a que se sacrificaran miles de cabezas de ganado vacuno, lanar y suino, con el fin de mantener a Uruguay como país libre de aftosa sin vacunación.
La brecha de precios de los porcinos entre Río Grande do Sul (sur de Brasil) y Uruguay da razón al contrabando. Mientras que en ese Estado brasileño los cerdos gordos cotizan a u$s 0,52 el kilo, en Uruguay el precio es de 80 centavos de dólar.
Las cerdas y los lechones sacrificados y enterrados por efectivos del ejército uruguayo estaban completamente sanos, según los estudios practicados por los técnicos del MGAP.