Washington (EFE) - Las autoridades estadounidenses no han encontrado por ahora evidencias de que el ganado de Texas, en cuarentena tras ingerir pienso no reglamentario, pudiera haber desarrollado el mal de la «vaca loca», dijeron fuentes de la Agencia de Fármacos y Alimentos (FDA).
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Aunque los análisis de la harina que se les suministró como pienso continuarán aún unos días más, Murray Lumpkin, asesor médico en la FDA, señaló que nada indica que ese pienso pudiera transmitir el mal de la «vaca loca».
En los Estados Unidos, tanto la Administración como los ganaderos promueven medidas para impedir que el mal de la «vaca loca», originado en Europa, pudiera transmitirse a la cabaña de EE.UU.
La Asociación Nacional de Ganaderos de EE.UU. convocó una reunión de urgencia, para discutir con las autoridades estatales las medidas de protección que se deberían tomar en este país, donde hay cerca de 100 millones de cabezas de ganado.
La pasada semana una empresa de procesamiento de alimento animal comunicó a la FDA sus sospechas de que la harina suministrada a una partida de ganado de Texas podría ser irregular.
Cuarentena
Las autoridades sanitarias, que no han comunicado ni el nombre de la ganadería ni el lugar en el que se encuentra, ordenaron poner a las vacas en cuarentena con el fin de estudiar el pienso y el ganado en busca de alguna evidencia de enfermedad transmisible.
Murray Lumpkin señaló que la FDA está investigando muy de cerca cómo ha podido ocurrir, si es que final-mente se confirma, el error de los piensos suministrados al ganado de Texas.
En los Estados Unidos está prohibido el uso de los piensos elaborados con despojos de otros animales y la importación desde Europa de este tipo de alimento animal. Por otro lado los Quince (ministros de Agricultura de la Unión Europea) acordaron ayer retirar de la cadena alimentaria el espinazo de los bovinos de más de un año y dieron su visto bueno a la puesta en marcha de nuevas medidas para reducir la producción comunitaria.
El comisario europeo de Protección de los Consumidores, David Byrne, matizó que todavía quedan por determinar las modalidades técnicas del acuerdo político alcanzado por los ministros de Agricultura de la UE sobre ese punto, lo que quiere decir que algunos países podrían quedar excluidos.
En el caso de Estados miembro como España y Francia, el responsable comunitario fue claro, al indicar, en respuesta a las preguntas de la prensa, que ambos tendrán que suprimir el espinazo. Byrne sugirió que el Reino Unido, país de donde procede la contaminación, podría quedar eximido de esa obligación si se verifica que el sistema de control que puso en marcha hace años es efectivo para atajar la enfermedad de la «vaca loca».