... que, aunque se hable poco, el tema de las inundaciones en buena parte de la Pampa Húmeda y, especialmente, en la provincia de Buenos Aires, sigue sin resolución de fondo, aunque comienzan a registrarse algunos movimientos. Por un lado, habría cierta tendencia que avanza hacia la tecnología y el know how holandés para darle un corte al tema. Los que adhieren justifican su postura en varios hechos técnicos, y no tanto, entre los cuales que Máxima Zorreguieta sea la Princesa de los Países Bajos, no es un dato que pase desapercibido. Igualmente, que Holanda sea uno de los fuertes productores y exportadores europeos, aun estando bajo el nivel del mar, es la demostración más concreta de que «el agua se puede manejar». El proyecto integral tendría un costo de u$s 6.000 millones, al menos, en las primeras etapas. Sin embargo, algunos lo cuestionan, especialmente por la experiencia de los '90, cuando el actual presidente Eduardo Duhalde era titular del gobierno bonaerense, y el acuerdo con algunas empresas y técnicos holandeses terminó sin mayores resultados y con costos que aún no terminan de explicarse. Por ahora, Felipe Solá, enfrenta otras prioridades. Es que además del reclamo constante de los afectados, existen discusiones sobre el inicio de las obras -aguas arriba-, muy objetadas por la mayoría de los técnicos, y el hecho de que el plan Maestro no contemple a algunas localidades fuertemente afectadas como Rivadavia, entre otras.
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... que, la aparente finalización del conflicto por las deudas de los insumos entre productores y proveedores es sólo eso: «aparente». De hecho, la ausencia a último momento, del presidente estadounidense de una de las principales empresas, a las «Jornadas de Agronegocios» organizadas para la próxima Exposición Rural en Palermo, tiene mucho que ver con esto. Es que había crecientes versiones de que, los productores, iban a hacer un cacerolazo en el tradicional predio, ante la presencia de cada uno de los representantes de estas empresas. Así, no sólo los extranjeros sino algunos de las nacionales ya se están bajando de la «grilla» de oradores y asistentes «destacados». Tampoco pasó desapercibida la dureza con que el titular de la entidad ruralista, Enrique Crotto, se refirió días pasados, a esta situación. Aunque, algunas versiones también atribuyen la actitud a la carrera contra reloj que, en un nuevo intento, está realizando el dirigente para lograr su incorporación a alguna lista de diputados en las próximas elecciones. Hasta no hace mucho sus allegados descartaban, y así lo hacían saber a quién quisiera escucharlos, que formaría parte del grupo de legisladores nacionales por la provincia de Buenos Aires, impulsado por el propio Duhalde. Sin embargo, las últimas declaraciones de Crotto sobre el actual mandatario hacen pensar que, si llegó a existir tal posibilidad, ahora se diluyó y tendrá que bucear en otras aguas...
... que, existe la posibilidad de que el sindicalismo recaude para los empresarios. Tan sorprendente situación se daría si avanza cierto acuerdo que algunos dirigentes agropecuarios pergeñaron para crear un instituto de gremialismo agropecuario cuya vía de sostén provendría de una recaudación -por imposición- del propio gremio de empleados rurales. Tan insólito resulta que los dirigentes finalmente hayan caído en la cuenta que hace falta una mayor formación para ejercer tal actividad, como el «acercamiento» entre algunas de las actuales cabezas del sector con el cada vez más poderoso, y antes muy resistido, el duhaldista «Momo» Benegas, titular del gremio. Lo que sin duda nadie discute es la capacidad de este último de recaudar fondos. En este caso, el proyecto que permitiría a más de una entidad tener «ciertos» ingresos, se daría a cambio de la aceptación de la sindicalización masiva, obviamente obligatoria, con lo que el gremio se haría más fuerte aún. Tal cosa, sin embargo, no significa que mejorarían las prestaciones para los empleados rurales que, desde tiempo inmemorial cuentan con escasos o nulos servicios, incluso de salud. Otra duda que salta es lo que seguramente opinarán los empleadores ante la actitud de, al menos, 3 de sus 4 representantes nacionales del sector cuando, además de tener que afrontar las actuales cargas (incluyendo el seguro de sepelio, etc.), tienen que pagar de su bolsillo la atención de salud de sus empleados rurales.
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