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consenso oficial acerca de llegar a la prohibición absoluta en el uso de anabólicos en la ganadería vacuna (tema que defiende la Unión Europea y rechaza Estados Unidos). Obviamente, el asesor europeo recientemente contratado por el Instituto de Promoción de Carne (IPCV) y el SENASA, en su informe preliminar, también lo recomienda, aunque no todos coinciden con la eventual decisión. Por un lado, porque no todos los mercados ganaderos tienen las mismas restricciones que la UE y, por otro, porque ciertas actividades productivas, además de la carne, podrían verse muy afectadas. Naturalmente, el hombre del grupo consultor escocés no se quedó ahí. También habría recomendado contar con una amplia base de datos y hasta con un dispositivo electrónico (en lugar de las caravanas) para hacer el seguimiento y la trazabilidad de la hacienda. Dicen que en los mercados avanzados, estas técnicas que permiten una mayor garantía y seguridad alimentaria dan diferencias de preciosque rondan 30%, lo que justificaría totalmente su adopción.
nuevamente se revolverá el avispero en torno al IPCV ya que deberá decidirse cuál es la fecha que se tomará como inicio de gestión: si la de su surgimiento oficial (cuando la ley pertinente salió publicada en el Boletín Oficial) o cuando comenzaron a reunirse o, más cerca aún, cuando se inició la recaudación (en octubre pasado). Algunos, sarcásticos dicen que la fecha debería ser cuando comience a actuar... El tema es relevante porque de la decisión depende el lapso que le queda de mandato al hombre de la Sociedad Rural, Arturo Llavallol, y algunos suponen que un cambio de presidente podría darle un nuevo impulso, aunque nadie puede garantizar que tal cosa ocurra. Por ahora, y desde la acefalía gerencial que sigue sin resolverse, los « cogerentes» interinos, prestados por Coninagro y la propia Rural de Luciano Miguens, se estarían abocando a lograr un mínimo ordenamiento operativo. Lo concreto es que, hasta hoy, no se ven diferencias con o sin Instituto, excepto el hecho de que los empresarios pagan $ 2 por cabeza vacuna para su funcionamiento (¿?).
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