•...que las eventuales variaciones alcistas en los precios de ciertos productos volvieron a provocar los ya habituales «excesos» verbales de ciertos funcionarios, los que, lejos de tranquilizar los ánimos, renovaron las señales de alerta en varios sectores productivos, y no sólo del campo. La sobreactuación oficial tiene, sin embargo, cierto asidero ya que la inflación es, justamente, uno de los puntos débiles y un desafío que enfrenta el gobierno de Néstor Kirchner en el corto y mediano plazo. Según el economista Miguel Angel Broda, el crecimiento -anualizadode los últimos tres trimestres arrojaría un 13,5%, tornando prácticamente imposible el cumplimiento de la meta de 5%-7% para todo el 2005 que se fijó la conducción económica. El pronóstico, lanzado en las ya tradicionales reuniones mensuales del CICYP ( Consejo Internacional del Comercio y la Producción) que preside Julio Werthein, fue seguido con atención por el titular de la AFIP, Alberto Abad, por otros economistas como Roberto Alemann, y por una docena de diplomáticos de distintos países, entre otros. Según Broda, el impulso alcista se está dando por el aumento de la demanda y por la suba de los costos, «aun sin que se hayan negociado las tarifas», dijo el especialista.
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•... que, en tal contexto, y dada la idiosincrasia presidencial, la abrupta suba en los precios de la hacienda del lunes pasado resultó casi «urticante», sobre todo por la característica muy mediática del producto. En enero por los fuertes calores, otro producto muy masivo como la lechuga había aumentado sus precios más de 30%, aunque entonces ningún funcionario se ocupó del hecho. Ahora, sin embargo, ocurrió todo lo contrario y, peor aún, a destiempo, ya que al día siguiente la hacienda volvió a sus niveles habituales, pero ya las declaraciones se habían disparado descolocando al propio presidente Kirchner que, evidentemente desinformado sobre el tema, fue rectificado hasta por los carniceros que negaron que la suba circunstancial de un día terminara trasladándose a los mostradores. Y, ni hablar de la Subsecretaria de Defensa del Consumidor, Patricia Vaca Narvaja, que en un excesivo celo oficialista se sumó a la cruzada y redobló la apuesta: además de la carne, agregó los lácteos, el pescado fresco. ¡Una verdadera dieta! El tema, sin embargo, sigue latente y complica al gobierno que, por un lado, pretende que se suban los salarios privados (para aumentar el consumo y la actividad económica interna), y por otro no puede contener los aumentos de ciertos costos, quiere incrementar las exportaciones (porque necesita la divisas y los recursos fiscales que le generan los impuestos a la exportación), y trata de desactivar la inflación, pero se enfrenta con una producción relativamente alicaída.
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•... que en el caso de la carne vacuna, el cóctel se vuelve más inestable aún, entre otras razones por la propia imprevisión oficial que derrochó los últimos 2 años sin adoptar ninguna estrategia estructural, aunque sea mínima, para mejorar la producción de este sector o, al menos, evitar su retroceso. Según el especialista Ignacio Iriarte, en ese lapso, la productividad ganadera en las provincias centrales « retrocedió» entre 5 y 10 puntos debido, entre otras causas, al avance de la agricultura de cosecha y a la falta de inversión en el rubro ganadero. Además, se sabe que cuando se concrete el acceso a los mercados de alto poder adquisitivo, como el de los Estados Unidos (que se prevé para fines de 2005, principios de 2006), el efecto alcista sobre los precios internos de la carne puede ser mayor aún. Hoy, en EE.UU., el kilo vivo de novillo gordo cotiza a u$s 2, mientras el ternero escala hasta los u$s 3,60, valores que perfectamente le permitirían a la Argentina acceder a ese atractivo mercado, por fuera de la cuota asignada con prelievos preferenciales. Pero la ganadería local está muy lejos de su productividad potencial y, hasta el momento, nada se hizo para incentivarla, a pesar de que Agricultura anunció en setiembre del año pasado la «inminencia» del Plan Ganadero Nacional que, según Miguel Santiago Campos, contemplaba, entre otras medidas, «la amortización acelerada de pasturas y toros, la reducción del IVA, la venta de fertilizantes fosforados ( facilitando su importación, además de propenderse al abaratamiento de la urea), la bonificación de las tasas para créditos destinados a la producción de semillas forrajeras y la capacitación de técnicos». Más atrás aún, el subsecretario Javier De Urquiza había hecho el mismo anuncio en octubre de 2003. Hace apenas un año y medio...
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