Dicen en el campo...
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Pedro Apaolazza
... que entre las pálidas y retrocesos hubo, sin embargo, un indicador positivo, aunque contradictorio. Es que tal como se adelantó en esta columna semanas atrás, el gobierno deberá aumentar las exportaciones en 2008. El encargado del anuncio fue el canciller Jorge Taiana y, si bien la meta no fue nada ambiciosa (habló de pasar de u$s 53.000 millones a u$s 60.000 millones, lo que se lograría casi sólo con una mínima suba en los precios internacionales de los commodities), la señal igual fue positiva. Sin embargo, nada dijo el titular del Palacio San Martín, sobre las medidas internas que restringen las ventas al exterior, como los registros, cupos, retenciones, etc. ¿o pensarán aumentar las ventas de productos que necesitan de subsidios y/o reintegros para poder ser competitivos en el exterior? Por eso, tampoco sorprendió escuchar a un productor, en una de las tantas reuniones, preguntar: «¿Si siempre la Argentina luchó contra los subsidios internacionales, por qué se acepta la situación de los pollos, la harina, etc.?».
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... que, mientras tanto, en la centenaria entidad de la calle Florida, su titular, Luciano Miguens, trataba de despedir el año con un mensaje positivo y de propuesta. Así, al menos, fue presentadala Agenda Agropecuaria que va a plantear la entidad en los próximos meses. No quedó demasiado claro, sin embargo, si se tratará de otro diagnóstico, de un programa, o de alguna otra forma de propuesta. Eso sí, se afirmó que «no es un plan»; «en realidad, tampoco es una agenda», y «tampoco se les va a decir qué hacer (al gobierno)». Evidentemente, si la idea era ser enigmáticos, lo consiguieron. Pero tanto allí, como en el Salón Belgrano de la Bolsa de Cereales, donde festejaron las entidades de agricultores, los temas fueron muy variados. Desde los meramente anecdóticos, como el saludo protocolar que De Urquiza se dio con su antecesor, Miguel Santiago Campos, de impecable saquito casi blanco, en uno de los escasísimos encuentros entre ambos, y mucho más en público. En realidad Campos, que había llegado mucho antes al ágape, pareció tratar de eludir el saludo pero, su otrora archiadversario fue a su encuentro, y no le quedó más remedio que «colgarse» una sonrisa y saludar. Expresión optimista similar se le observó al académico Fernando Vilela, a pesar que no logra asumir en el devaluado Asuntos Agrarios bonaerense. Al respecto, mucho se comentó sobre uno de sus colaboradores quien, al conocer la sede de la cartera bonaerense en el Parque Pereyra preguntó: «¿Y por qué no tiene quincho ni pileta?»
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... que, algo más serios, otros hablaban sobre los enojos de Moreno. Dicen que furioso por los tropiezos para acordar el precio de la leche, intentó un encuentro « directo» con los tamberos, convencido de que los inconvenientes se los generan los dirigentes de las entidades. Ante esto, algunos se desesperaban e intentaban disuadirlo, mientras que otros querían todo lo contrario... También se escuchó decir que probablemente el humor de este funcionario siga empeorando, ya que también se espera que falte más hacienda el año próximo y los intentos por aumentar el peso de faena volverán a llegar tarde, como en 2005, aunque tal vez, no tan demorados como las compensaciones a los terneros de la zafra pasada, que los productores siguen esperando de manos del Estado. Otro que sonó muy convencido, aunque no convincente, fue De Urquiza que sorprendió al asegurar en uno de los festejos que «todos los parámetros son mucho mejores», en alusión al aumento en ciertos indicadores. La respuesta, por lo bajo, no se hizo esperar: «Sí, aumenta la faena de hembras, aumenta el costo de los insumos, el precio del gasoil, la demora en las correcciones, etc., etc.». El hecho, probablemente, no le haya opacado el éxito que, dicen, parece haber tenido en San Isidro, durante el reciente Carlos Pellegrini y, como se sabe, «afortunado en el juego...».


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