Según las proyecciones del USDA, este país finalizará no sólo el presente ciclo, sino también el próximo, con stocks de maíz no inferiores a los 50 millones de toneladas, lo que equivale a tres cosechas argentinas. Está claro entonces que el mercado interpreta que, con elevadas existencias en el mayor exportador, rápidamente puede contrarrestarse una eventual necesidad de importación fuera de programa que pudiera surgir en alguna región del mundo por razones climáticas. Distinto es el caso de la soja.
Si bien la cosecha récord de 2004 permitió recomponer stocks en ese país, la proyección del USDA para el período 2005/'06 los ubica en algo menos de 6 millones de toneladas, es decir, en una zona de sensibilidad media, lo que impide que los precios entren en franca caída.
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