En pleno corazón de Retiro, frente a la Plaza San Martín, el Palacio Paz se impone como uno de los edificios más majestuosos de Buenos Aires. Construido a comienzos del siglo XX como residencia de la familia Paz —propietaria del diario La Prensa—, fue durante décadas la casa más grande del país y un símbolo del esplendor de la Belle Époque. Hoy, además de su valor histórico y cultural, el palacio ofrece una experiencia inesperada: la posibilidad de comer dentro de una mansión europea, gracias a la propuesta gastronómica de Croque Madame, que desde 2021 ocupa uno de los salones de la segunda planta y también su jardín interno.
Un lugar donde la Belle Époque se encuentra con la gastronomía actual
En una de las residencias más imponentes de Buenos Aires, Croque Madame combina cocina artesanal, arquitectura francesa y una propuesta versátil que acompaña todo el día. Desde desayunos y meriendas hasta cenas y eventos corporativos, el restaurante se consolida como una de las experiencias más completas de la ciudad.
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Un lugar donde la Belle Époque se encuentra con la gastronomía actual.
El restaurante logró algo poco frecuente: integrar la arquitectura francesa del palacio con una cocina contemporánea, artesanal y accesible. El salón —ubicado en lo que fue el sector privado de la familia Paz— conserva molduras, vitrales y mobiliario de época, mientras que el jardín interno ofrece un respiro verde en medio de la ciudad, ideal para almuerzos al aire libre o meriendas prolongadas.
La carta es amplia y dinámica. Por la mañana, los desayunos incluyen scones con queso crema y dulce casero, tostadas, medialunas, granola bowl y café de especialidad. Al mediodía y por la noche, el salón despliega platos como raviolones de ternera braseada con fonduta de parmesano, sorrentinos de hongos y mozzarella con crema de espinaca y panceta, bondiola braseada con teriyaki y puré de batata y miel, o lenguado con salsa de pimientos ahumados, papines y alcaparras. En el jardín, la propuesta es más relajada, con opciones para compartir como empanadas de ossobuco braseado, buñuelos de espinaca y acelga, croquetas andaluzas y tostón de salmón ahumado, además de sándwiches artesanales como el pulled pork, el chicken crispy o la burger con panceta crujiente y cheddar.
Uno de los clásicos más celebrados es el Té Premium para dos, que acaba de estrenar su edición otoño–invierno. La experiencia incluye café o té a elección y jugo de naranja exprimido por persona, junto con una selección de preparaciones dulces y saladas: carrot cake, frangipane de arándanos, macarons moka con centro de toffee, cookie de chocolate negro y sal marina, mousse de chocolate, mini bagels de salmón ahumado, mini brioches con pastrón, mini brioches con jamón crudo y pesto, y scones clásicos. Es una de las alternativas más elegidas tanto por turistas como por porteños que buscan una pausa elegante en un entorno único.
Además de su servicio diario, Croque Madame Palacio Paz se consolidó como un espacio elegido para eventos corporativos y sociales. La combinación de gastronomía, historia y salones de época permite organizar desde desayunos de trabajo y cocktails hasta almuerzos formales, cenas de fin de año o celebraciones privadas. El restaurante cuenta con una unidad de eventos que ofrece coordinación integral, catering, ambientación y equipamiento técnico, con opciones para grupos desde 15 hasta 500 personas, adaptándose a distintos presupuestos y formatos.
Visitar Croque Madame en el Palacio Paz es, en definitiva, una experiencia que trasciende la gastronomía. Es recorrer un edificio histórico, descubrir rincones que conservan la elegancia de otra época y, al mismo tiempo, disfrutar de una cocina actual y cuidada. Ya sea para un desayuno entre semana, una merienda especial, un almuerzo al sol o una cena en un salón centenario, la propuesta logra algo poco común en Buenos Aires: hacer que cualquiera se sienta turista en su propia ciudad.
Dirección: Avenida Santa Fe 750, Retiro.
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