Por ello nos parece oportuno ver qué rol juega nuestro país en el contexto mundial del comercio de carne vacuna.
A modo de ilustración, adjuntamos un cuadro que presenta nuestra triste pero real ubicación.
Seguramente, el tonelaje de exportaciones aumentará este año, pero difícilmente alcancemos en lo inmediato a competidores como Canadá, Nueva Zelanda, por citar a algunos. De ahí la necesidad de organizarnos aprendiendo de nuestras debilidades para vencerlas y de nuestras fortalezas para potenciarlas. Consideramos que un buen ámbito para ello es el
Volviendo a nuestras debilidades, este Instituto deberá servir para desterrar el engaño, la omisión y la mentira. Para aquellos a los que les quede alguna duda, nos referimos al trágico y desafortunado manejo que se le dio a la aftosa en el país.
No fueron los virus A, C y O. Fue el «ST» (silencio tramposo) que nos sacó de los mercados. En pleno siglo XXI es incomprensible seguir traficando con indocumentados; por ello la trazabilidad deberá servir para darle valor agregado a nuestro producto, y posibilitará el desarrollo de marcas y un adecuado control sanitario.
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