El maíz argentino compite más con el estadounidense

Campo

Así como hace pocos meses se proyectaban abultadas campañas de soja en Sudamérica, las estimaciones privadas actuales siguen disminuyendo prácticamente en forma diaria. Así, de alguna proyección inicial de cosecha de soja en Brasil del orden de los 66 mill./t, hoy ya nadie espera que se logre superar la marca de los 60 millones, con la mayoría de los operadores aguardando un rango de entre 55 y 58 millones de toneladas. En la campaña anterior, el estado de Rio Grande do Sul obtuvo una cosecha de 5,55 mill./t, reducida por efecto de la roya y la sequía. Las estimaciones que se barajaban a mediados de diciembre daban cuenta de una proyección oficial de 9,2 mill./t, cuando hoy se habla de pérdidas del orden de los 4 millones, con lo cual esta campaña resultaría ser inferior a la del ciclo previo. Se aguarda que el Ministerio de Agricultura brasileño revele una nueva estimación de soja en el curso de este mes, revisando su anterior cifra de 61,4 mill./t. Con las pérdidas sufridas en Rio Grande do Sul, Santa Catarina, Paraná y Mato Grosso do Sul, la nueva proyección podría ser recortada entre 5 y 7 millones de toneladas. Se reveló esta semana la nueva estimación de la industria aceitera de ese país ( ABIOVE), con una proyección de 58,3 mill./t, algo más de tres millones por debajo que lo ponderado en el mes de enero.

También otra consultora, Informa, proyectó una campaña de 56,3 mill./t. Del mismo modo, se aguarda que la cosecha paraguaya de soja, que inicialmente era proyectada en torno a los 5 millones de toneladas, sea finalmente de entre 3,5 y 4,0 mill./t, casi similar a la obtenida en el ciclo anterior. También en nuestro país, la estimación del USDA da cuenta de una campaña de 39 millones; en tanto, la SAGPyA habla de un rango de entre 36 y 38 millones de toneladas. Las lluvias que se anuncian para la próxima semana resultarán ya tardías para la cosecha brasileña y ayudarán en parte a la nuestra.

• Materias primas

Aunque las disponibilidades de soja en el mundo son realmente amplias en los papeles, los productores estadounidenses y sus pares sudamericanos no se entusiasman aún por vender agresivamente, aunque el movimiento ascendente de la plaza en los últimos días fue generando algunas ventas puntuales.

Por otra parte, los fondos de materias primas, que se encontraban fuertemente vendidos, ya han cubierto sus posiciones y procuran comprar más, al observar los altos niveles de otros commodities, que se encuentran relativamente mucho más altos que los granos.

• Particularidad

La suba en los mercados granarios obedece, además de la particular situación del Brasil, a la expectativa que se genera en torno al incremento en la tasa de inflación mundial y a la debilidad de la divisa norteamericana. Lo cierto es que el impulso alcista de las últimas semanas determinó mayor volumen de operaciones en el Mercado a Término de Buenos Aires, un m a r c a d o cambio de expectativas para las dos exposiciones que el sector realiza en el mes de marzo y un rotundo cambio de humor en el sector productivo, todas estas situaciones impensadas un mes atrás, cuando el mercado se encontraba inmerso en un escenario de precios sumamente deprimidos.

Un artículo de la revista «Barron's» de la semana pasada daba cuenta de la preocupación de los exportadores norteamericanos por el descuento que sus pares argentinos realizan en sus ofrecimientos de maíz, compitiendo con destinos a los que tradicionalmente vendían los EE.UU. La Argentina se encuentra ofreciendo mercadería a unos u$s 15 por debajo de los precios de los EE.UU., lo que generará mayor demanda por el maíz procedente de nuestro país.

Recientemente, el USDA recortó en algo más de un millón de toneladas su proyección de las exportaciones de los EE.UU., anticipándose a la actividad comercial que se generará desde nuestro país. Algo parecido a la campaña de trigo, donde la Argentina resultó ser muy competitiva, conquistando mercados nada tradicionales y acelerando marcadamente el proceso de ventas al exterior que, una vez concluido, determinó firmeza en las cotizaciones al quedar prácticamente agotadas las existencias para exportar, si tomamos en cuenta las necesidades pendientes de Brasil. De todos modos, los productores norteamericanos sacarán ventaja de la sostenida expansión de uso de maíz para la producción de combustibles alternativos como el etanol.

Los EE.UU. obtuvieron una cosecha de 300 mill./t y unos 185 millones de producción mundial se reparten entre nuestro país, Brasil y China, naciones que, en su conjunto, solamente exportarán unos 20 millones de toneladas en esta temporada. Las proyecciones de largo plazo del USDA dan cuenta de que China se convertirá, en pocos años más, en un neto importador de maíz. Los países con mayores posibilidades de crecer, en términos de rendimientos, son Brasil y la Argentina.

Los rendimientos por hectárea de los EE.UU. exceden los 10 mil kilos por ha, contra los 6.600 kilos por ha de nuestro país. El USDA consigna en un informe que el mayor uso de fertilizantes y las mejoras en híbridos determinarán mayores rendimientos en las próximas campañas.

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