27 de febrero 2003 - 00:00

El objetivo es ahora aumentar carga animal

Bajo el lema «El desafío de producir pasto en condiciones rentables en un nuevo país», se iniciaron las Primeras Jornadas de Pasturas y Verdeos 2003, organizadas por Mejorpasto.com.ar, un sitio Web dedicado a las pasturas y forrajes. En el marco de dichas jornadas quedó evidenciada la necesidad de que ciertas prácticas ganaderas -ya aplicadas por algunas explotaciones de punta- se extiendan a toda la actividad. Un repaso de lo expuesto en verdeos, nuevas semillas y las pasturas más comunes para alimentación ganadera.

«El objetivo debe ser diseñar cadenas forrajeras capaces de sostener altos niveles de carga, lo cual no es fácil en los sistemas pastoriles. La marcada estacionalidad del crecimiento y la calidad nutritiva del forraje son las más importantes dificultades a superar», sostuvo Alejandro Correa Urquiza (asesor privado CREA) al hablar sobre «Utilización y manejo de verdeos de alta producción en el oeste de la provincia de Buenos Aires» durante las Jornadas de Pasturas y Verdeos 2003. La discrepancia entre la demanda -requerimientos nutritivos del rodeo- y la oferta -disponibilidad del forraje- es generalizada y el arte del productor es diseñar estrategias para minimizar los desequilibrios. El uso de asociaciones de especies y cultivares de forrajeras anuales y perennes, la fertilización mineral y el riego son las técnicas que más se han difundido para atenuar las diferencias de producción entre estaciones, a fin de aumentar la oferta de pasto en períodos críticos. El diseño de la cadena forrajera -precisó- estará basado en el uso de especies y cultivares de gramíneas y leguminosas. En los cultivos anuales de crecimiento invernal, existe la posibilidad de aumentar la producción por el uso de fertilizantes minerales y el alargamiento del ciclo productivo con especies de distintos ciclos y con la incorporación de leguminosas anuales o perennes. Respecto de la situación en el oeste bonaerense, «partimos de la base de que por dos o tres años sufriremos las consecuencias de las recurrentes inundaciones, dando lugar a una nueva clasificación de los suelos e incorporando el término de riesgo agrícola en toda la zona.

• Alternativas

«Lo que debe hacerse -indicó Correa Urquiza- en suelos sin problemas de salinización es mejorar la disponibilidad de nitrógeno, activar la mineralización y la actividad microbiana de los suelos y/o aplicar y/o fertilizar con nitrógeno para aumentar la producción forrajera en el corto plazo e incorporar leguminosas promotoras de la fijación simbiótica.»

Por último, mencionó algunas alternativas para paliar la reducción de superficie de pastoreo y la consiguiente escasez de pasto, tales como la siembra de verdeos, la promoción de raigrás natural y la fertilización otoñal de praderas a base de cebadilla y/o festuca.

«En caso de sembrar un verdeo de invierno, debe elegirse el tipo de gramínea a sembrar según su destino, ya que el raigrás tiene una producción cuya calidad y cantidad bajan a mediados de octubre.»

En tanto, «si se pretende un cultivo de producción extendida hacia la primavera, puede considerarse la avena pura o un trébol de Alejandría. Al mismo tiempo, si se requiere una producción de forraje extendida hacia el verano u otoño habrá que pensar en trébol rojo y cebadilla».

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