20 de noviembre 2000 - 00:00

Evalúan futuros controles en UE

París/Bruselas (DPA) - La enfermedad de la «vaca loca» podría extenderse a Alemania, Italia y España. Los ministros de Agricultura de la Unión Europea (UE) se reunieron ayer en Bruselas para analizar la crisis.

«En Alemania, Italia y España el riesgo geográfico es el mismo que en Fran-cia», consideró Jeanne Brugere-Picoux, de la escuela de veterinaria Maisons-Alfort, en el diario «Libération».

En estos tres países no se ha registrado hasta ahora ningún caso de Encefalopatía Espongiforme Bovina (BSE). También Grecia, Finlandia, Austria y Suecia están libres de BSE.

Programas

Sin embargo, según Brugere-Picoux esto cambiará luego de que se realicen los programas de control a gran escala ordenados por la UE.

«No fue hasta agosto de 2000 que España aceptó discutir sus propios casos de prúrigo lumbar (o 'scrapie', que ataca a las ovejas), una enfermedad considerada vergonzosa por los criadores», destacó. «Probablemente pase lo mismo con la BSE».

Por su parte, el comisario europeo de Salud, David Byrne, acusó a numerosos países de ser muy flexibles en los programas de vigilancia de BSE y demandó que todos los miembros de la UE presenten una descripción precisa de sus esfuerzos por combatir el problema.

El 1 de enero de 2001, todos los países de la UE deberán realizar una serie de pruebas para detectar BSE. Se estima que además los ministros de Agricultura profundizarán más los tests.

Desde 1991 han sido detectados 183 casos del mal de la «vaca loca» en
Francia, 103 de ellos este mismo año, de entre una cabaña de ganado a nivel nacional de 21 millones de cabezas.

En
Gran Bretaña, que tiene la mitad de cabezas, han sido detectados 177.416 animales infectados hasta el 20 de octubre.

Irlanda
ha informado de 556 casos de entre 7,6 millones de animales y Portugal de 466 casos entre 1,2 millón de reses.

La reunión de los ministros de la UE fue convocada luego de que varios países comenzaran a tomar medidas en contra de la importación de carne de Francia y se desatara el pánico en ese país.

Ayer, agricultores italianos mantuvieron bloqueada la frontera noroeste del país para protestar por la importación de carne francesa, a pesar de que el gobierno ya prohibió la semana pasada la compra de productos cárnicos con hueso o reses adultas provenientes del país vecino. Los ganaderos demandan una prohibición total de la carne france-sa, pues acusan al mal de la «vaca loca» de perjudicar la venta de carne en su país.

«A causa de los franceses, nosotros, que criamos ganado sano, hemos perdido nuestra credibilidad», aseguró uno de los manifestantes.

También ayer, agricultores franceses inspeccionaban camiones en la frontera con Alemania, Bélgica y Luxemburgo para impedir la importación de piensos de origen animal y para subrayar su demanda de que la UE prohíba estas harinas en todo su territorio.

La semana pasada el gobierno suspendió el uso y la importación de las harinas fabricadas con restos animales, que se estima son la principal causa de BSE.

En tanto, ayer, la mayoría de ministros de Agricultura de la Unión Europea (UE) se pronunciaba a favor de extender a millones de animales los test de detección de la enfermedad.

Dichos test serán aplicados no sólo en los animales de riesgo (muertos por causas extrañas), sino también en todos los que lleguen aparentemente sanos a los mataderos y que hayan nacido antes de una fecha determinada, que podría ser el 1 de enero de 1998, según fuentes comunitarias.