9 de marzo 2006 - 00:00

Expectativa por evolución del maíz en plaza mundial

Al igual que en el caso de la soja, la cosecha de maíz ya ha comenzado en nuestro país y es un buen momento para repasar la situación de este producto.

Con respecto a la actual campaña 2005/06 la situación sigue estando caracterizada por el mantenimiento de un elevado nivel de stocks finales, que para el 1 de setiembre de 2006 se proyectan por el momento en 61 millones de toneladas
los mas altos desde la campaña 1987/88, aunque cabe destacar que en aquella oportunidad todavía existían en los Estados Unidos stocks o reservas oficiales a diferencia de la actualidad en donde el volumen recién señalado corresponde en su totalidad a Stocks libres, es decir, en manos de los productores y del resto de la cadena comercial.

A diferencia de lo visto en soja, aquí la marcha de las ventas de exportación viene bastante bien. Aun cuando para el total de la campaña el USDA mantiene todavía sin cambios la cifra de exportaciones, creo que la merma en la producción de la Argentina, y la menor presencia de Brasil en el mercado externo como consecuencia de sus muy bajos stocks iniciales, van a determinar finalmente un aumento de las ventas desde el citado origen. De hecho, las ventas actuales ya superan a las existentes a igual fecha del año anterior.

Este hecho sumado al impulso que le da al consumo de maíz su uso industrial para la producción de etanol, para esta campaña se proyecta el mismo en 41 millones de toneladas 37% de aumento respecto de lo ocurrido dos campañas atrás, finalmente va a resultar en una caída en los stocks proyectados, así y todo es muy difícil que éstos puedan resultar inferiores a los 55 millones de toneladas, una cantidad demasiado importante como para no ser tenida en cuenta en un análisis de perspectivas para este producto.

Es cierto que la menor producción de la Argentina, que ahora se especula puede resultar algo mayor a los números que se barajaban inicialmente, y la menor participación que este año va a tener en el comercio mundial el resto de los países que exportan maíz (Brasil, Sudáfrica y China) coloca a los Estados Unidos en una muy buena posición para la determinación del nivel de precios de este producto.


Sin embargo, y para muchos analistas, el precio del maíz está alto en relación con la situación de oferta que caracteriza a la actual campaña.

Al cierre del martes estábamos en un nivel de 91 dólares por tonelada, es decir muy cerca del máximo de contrato registrado el pasado día 3 de marzo de 2,40 dólares por tonelada. Para referencia, el mínimo base el contrato más cercano para la actual campaña estuvo cercano a los 73 dólares por tonelada a mediados del mes de diciembre de 2005.

Para muchos esta situación algo contradictoria entre nivel de precios y la situación de oferta, tiene que ver con el comportamiento de los fondos, tanto los especulativos como los de índice (los que sólo compran).

Y es posible. Si se analiza el interés abierto o cantidad de contratos abiertos en Chicago para los futuros de maíz se llega a la conclusión que casi duplican en cantidad a los existentes a igual fecha del año anterior, alrededor de 1 millón de contratos de 127 toneladas cada uno, a pesar de que en términos de oferta física estamos en niveles parecidos a los del año pasado, este hecho le da sustento técnico al mercado.


Así y todo, no debe dejar de preocuparlo elevado de la posición de los fondostradicionales que alcanza a un saldoneto comprado cercano a los 175.000 contratos o 22 millones de toneladas, el récord histórico fue de 214.000 contratos a mediados de marzo de 2004.

También hay que mencionar el tema de la fiebre aviaria. Potencialmente puede llegar a ser un gran problema, pero no todos coinciden con la visión apocalíptica de la Organización Mundial de la Salud. Hasta aquí lo que podemos decir de los factores de la actual campaña. Pero hay que tener en cuenta que para los USDA la misma ya está promediando y de a poco se va a empezar a hablar de la nueva, es decir, 2006/07.

El próximo 31 de marzo se va a conocer la primera estimación de intención de siembra en los Estados Unidos.

Hasta el momento todos hablan de una reducción como consecuencia de los mayores costos de producción de maíz respecto de la soja a raíz del aumento del precio del petróleo.

En cuanto a la situación climática en
Estados Unidos y para el Medio Oeste las lluvias acumuladas entre enero y febrero están en general por debajo de lo normal. Habría que estar atentos a esta evolución al llegar al período de siembra.

Para el caso argentino cabe una prevención adicional. El productor sabe que hay una cosecha magra, especialmente si la comparamos con la del año pasado y asume que mucho maíz se va a destinar al consumo forrajero habida cuenta de que en muchas zonas típicas de engorde con grano la producción ha sido muy mala.


Pero, en cualquier caso el saldo exportable de la Argentina no va a ser despreciable, entre 7 y 8 millones de toneladas que deben competir con los Estados Unidos por algunos destinos comunes. Si cae el maíz americano, aquí también se va a sentir.

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